Escrito por Lucía Vijil Saybe y Lucía Figueroa
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El Observatorio de la Conflictividad Socioterritorial en Honduras, sostiene que la dinámica de apropiación de territorios: “Sigue colocando en discusión los conflictos hidrosociales y posicionando el análisis sobre las relaciones de poder, las decisiones políticas y los modelos económicos sobre la gestión del agua”[1]. Eso nos permite dimensionar los impactos ecológicos, sociales y políticos frente al bien común que representa el agua.
A partir de esta dinámica conflictividad y la disputa por el agua, los debates sobre el estrés hídrico en Latinoamérica han evidenciado que se trata de un fenómeno complejo, que no puede entenderse únicamente como una escasez física de agua o un problema técnico de gestión. Es, en cambio, una condición socioecológica y política que surge de la interacción entre factores ambientales, productivos y de poder.
En la literatura académica, el estrés hídrico se define como la condición en que la demanda de agua excede la cantidad disponible o cuando la calidad del recurso es insuficiente para satisfacer las necesidades humanas y ecosistémicas[2]. Sin embargo, esta definición resulta limitada si se omite la dimensión social y de poder que determina quién accede al recurso y en qué condiciones.
Desde una perspectiva de género, esta problemática confirma este carácter social: las mujeres y niñas suelen ser las más afectadas por la falta de agua segura y saneamiento, ya que dedican largas horas a su recolección y enfrentar riesgos para su salud y seguridad[3]. ONU Mujeres[4] enfatiza que esta desigualdad hídrica perpetúa ciclos de pobreza y exclusión, limitando las oportunidades educativas y económicas de las mujeres.
En este contexto, el estrés hídrico profundiza las brechas sociales y de género. Por ello, este escrito busca generar un debate inicial sobre cómo se manifiesta el estrés hídrico en las mujeres defensoras del territorio, particularmente en contexto minero en la zona sur. Las preguntas que se pretende responder son: ¿cómo se manifiesta el estrés hídrico en las mujeres que defienden su territorio? Y, ¿de qué manera podemos caracterizar la gestión del agua en las comunidades desde las relaciones de poder y participación de las mujeres?
[1] CESPAD. Así avanza la conflictividad socioterritorial en Honduras, acentuada por la falta de un abordaje integral. Septiembre, 2024.
[2] Alcudia Pérez, D., García Romero, A. P., & López Gonzaga, A. (2022). Estrés hídrico: problemáticas y soluciones. Un análisis con enfoque jurídico. Universidad Iberoamericana Puebla.
[3] Organización Mundial de la Salud (OMS) & Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). (2023). Women and girls bear brunt of water and sanitation crisis – new UNICEF/WHO report.
[4] Ídem.