El objetivo central es claro: contribuir a “fortalecer la integridad, transparencia y legitimidad”. Por eso, el CESPAD y la Plataforma Juvenil Electoral (PJE), una estructura de jóvenes adscrita a la organización, que tiene en su historial la observación y el monitoreo de elecciones políticas en Honduras, anuncian que una misión de observadores estará presente en el proceso electoral 2025.
En un año electoral marcado por una “alta tensión política e institucional”, el CESPAD y la PJE vigilarán el proceso de elecciones 2025, mediante la observación electoral ciudadana, con énfasis en la mecánica del sufragio, la detección de irregularidades y la visibilización de riesgos como la violencia electoral.
¿Por qué es imprescindible la vigilancia?
Honduras se encuentra a pocas semanas de celebrar las elecciones generales, previstas para noviembre de 2025, pero, acontecen en medio de un escenario de alta tensión política e institucional. Aunque se han cumplido hitos del calendario electoral, como la convocatoria oficial, presupuesto aprobado, sorteo de papeletas y procesos de contratación tecnológica, el proceso ha estado marcado por irregularidades en el padrón electoral, disputas entre los consejeros del Consejo Nacional Electoral (CNE), exclusión de partidos políticos y candidaturas, y un clima creciente de violencia e intimidación.
Más allá de lo que se espera en las elecciones generales, las elecciones primarias de marzo evidenciaron situaciones muy preocupantes como el colapso logístico registrado, sin precedentes, que retrasó las votaciones durante 12 horas en ciudades con una carga electoral importante como Tegucigalpa y San Pedro Sula. Esta situación, diezmó aún más la confianza en la institucionalidad.
Las acciones principales de la observación electoral nacional e internacional
De acuerdo con la Plataforma Juvenil Electoral, la misión de observadores monitoreará la jornada electoral en los municipios con mayor carga electoral para verificar el cumplimiento de la normativa electoral y las garantías del derecho al voto.
Documentará, también, las incidencias y las irregularidades que se presenten a nivel logístico, administrativo, de violencia o de manipulación de aspectos del proceso durante y después del día de las elecciones.
Los observadores evaluarán la mecánica del sufragio, que comenzará con la apertura de las Juntas Receptoras de Votos, la accesibilidad, el funcionamiento de la biometría, el conteo y transmisión de resultados preliminares.
Con toda la información recabada, el equipo de la PJE generará evidencia verificable mediante herramientas digitales que permita crear un registro público de los hechos observados en tiempo real.
El propósito de la PJE y sus observadores no es solo vigilar el día de la votación, sino también documentar las condiciones previas y posteriores al proceso, para generar evidencia verificable sobre las irregularidades que se presenten, para aportar a la construcción de un proceso electoral transparente, inclusivo y legítimo.
Así funcionará la veeduría
Para realizar la veeduría ciudadana, la PJE hará un despliegue estratégico de 84 observadores y observadoras en las Juntas Receptoras de Votos (JRV) de 14 municipios, en 9 departamentos del país que tienen la mayor carga electoral. Las y los jóvenes estarán acompañados de un total de 40 observadores internacionales.
Previamente, cada observador y observadora, nacional e internacional recibirá capacitaciones relacionadas con la normativa electoral, el uso de herramientas digitales y medidas de seguridad.
Las y los veedores emplearán una aplicación móvil para el reporte inmediato de incidencias que serán remitidas de inmediato a la institucionalidad electoral para que atienda la situación. También, documentación del ejercicio de observación electoral, permitiendo mapas y alertas en tiempo real.
Al final del proceso, el equipo a cargo de la veeduría, elaborará un informe integral conteniendo los hallazgos, lecciones aprendidas y las recomendaciones que se socializarán de forma pública.
Para el CESPAD y la PJE, la participación en la Misión de Observación Electoral permitirá dar confianza a la ciudadanía, generar información en tiempo real y garantizar que las elecciones reflejen la voluntad popular.
La participación de observadores y observadoras independientes enviará un mensaje contundente: la sociedad civil está comprometida en defender el derecho al voto y la democracia en Honduras.