{"id":201,"date":"2020-12-02T20:29:06","date_gmt":"2020-12-02T20:29:06","guid":{"rendered":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/?p=201"},"modified":"2026-03-16T20:30:14","modified_gmt":"2026-03-16T20:30:14","slug":"existen-y-resisten-las-mujeres-de-la-ramon-amaya-amador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/existen-y-resisten-las-mujeres-de-la-ramon-amaya-amador\/","title":{"rendered":"\u00a1Existen y resisten!\u2026 las mujeres de la Ram\u00f3n Amaya Amador"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Alessandra Bueso<br \/>\nPeriodista del CESPAD<\/strong><\/p>\n<p>Levantarse a las 3 y 30 de la ma\u00f1ana para alistarse y a las cuatro en punto comenzar a preparar la olla solidaria, no es un sacrificio para las mujeres que conforman la Red de Mujeres Unidas de la Colonia Ram\u00f3n Amaya Amador, en Tegucigalpa. Desde la segunda semana de la pandemia, en el mes de marzo, comenzaron con esta actividad y otras actividades que buscan dar al menos dos tiempos de comida a las mujeres que venden condimentos y sal en los mercados, a las que se ganan la vida lavando y planchando o a las que trabajaban en casa y que desde que el coronavirus lleg\u00f3 vieron mermados sus ingresos, porque sus ingresos son del d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p>Estas mujeres han logrado sostener el proyecto por m\u00e1s de ocho meses; cuentan con el\u00a0 apoyo tanto de las mismas mujeres adultas del grupo como de las j\u00f3venes que se hacen llamar \u201clas hist\u00f3ricas\u201d. Asimismo, de hombres adultos y j\u00f3venes que (conscientes tambi\u00e9n de la necesidad) se suman, apoyan, madrugan, pelan verduras y colaboran con el aseo y las actividades recreativas para ser solidarios y cambiar la tensi\u00f3n y el estr\u00e9s por alegr\u00eda para las mujeres.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-5814 alignleft td-animation-stack-type0-1\" src=\"http:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Olla-comunal-300x169.jpg\" sizes=\"(max-width: 241px) 100vw, 241px\" srcset=\"https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Olla-comunal-300x169.jpg 300w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Olla-comunal-768x432.jpg 768w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Olla-comunal-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Olla-comunal-696x392.jpg 696w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Olla-comunal-747x420.jpg 747w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Olla-comunal.jpg 1040w\" alt=\"\" width=\"241\" height=\"136\" \/>\u201cAqu\u00ed estamos las mujeres adultas, las j\u00f3venes y tambi\u00e9n la red de mujeres mariposas. Todas hechas un nudo para ayudar\u201d, nos comenta Mar\u00eda Amalia Reyes Cartagena, quien es la coordinadora de Proyectos de la Red de Mujeres Unidas de la Colonia Ram\u00f3n Amaya Amador, cuando estaba afanada preparando la olla de la sopa de mondongo que repartieron a 110 mujeres.<\/p>\n<p>Las mujeres se distribuyen tareas, tienen un equipo bien consolidado de trabajo y no se desaniman para trabajar en la cocina y elaborar la llamada olla comunitaria. \u201cUnas echan las tortillas en el comal, otras pican la verdura. Las dem\u00e1s, desde las seis de la ma\u00f1ana empezaron a cortar y poner en el fuego el mondongo para que se ablandara. Es un grupo de 15 mujeres y hombres, est\u00e1n motivados, muy entusiasmados preparando la sopa\u201d, agrega la lideresa del grupo de mujeres.<\/p>\n<p>Pero no se trata solo de comer. Lo que estas mujeres hacen es una mezcla de actividades mediante las que conviven por m\u00e1s de 12 horas, porque ven en la iniciativa un acto para conjuntar saberes. \u201cEs dar de comer para convivir, es un trabajo que tiene su ancestralidad y es lo que nos permite atender a las compa\u00f1eras\u201d, indicaron.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5815 alignright td-animation-stack-type0-1\" src=\"http:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/ss-247x300.jpg\" sizes=\"(max-width: 261px) 100vw, 261px\" srcset=\"https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/ss-247x300.jpg 247w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/ss-345x420.jpg 345w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/ss.jpg 660w\" alt=\"\" width=\"261\" height=\"317\" \/>Aqu\u00ed tambi\u00e9n se pone en pr\u00e1ctica la medicina natural, porque tambi\u00e9n con los t\u00e9s naturales est\u00e1n previniendo la pandemia, dicen. Es una costumbre que en todas las jornadas no falt\u00e9 el t\u00e9 de jengibre, canela y otras hierbas que saben que fortalecen las defensas. \u201cLos t\u00e9s de medicina natural nos previenen de la pandemia\u201d, dijo una de las mujeres.<\/p>\n<p>Este espacio que organizan las mujeres de la Red Ram\u00f3n Amaya Amador tambi\u00e9n es para escuchar, para que mujeres planteen sus problemas, descargar situaciones para hacerle frente a la situaci\u00f3n de la seguridad alimentaria y desarrollar un trabajo a favor de la gesti\u00f3n comunitaria.<\/p>\n<p>\u201cConstruimos comunidad y en ese trabajo del cuidado estamos colectivizando el trabajo que ha sido de las mujeres y est\u00e1n compartiendo con hombres adultos y j\u00f3venes\u201d, explic\u00f3 Reyes.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Mensajes\u2026 expresi\u00f3n del arte y de vindicaci\u00f3n de derechos de las mujeres!<\/strong><\/p>\n<p>En este espacio las mujeres de la Amaya Amador tambi\u00e9n realizan acciones que reivindican los derechos de las mujeres, como \u201cla actividad de las pastillas\u201d. Es responsabilidad de la red de mujeres j\u00f3venes \u201clas hist\u00f3ricas\u201d, las que se encargan de elaborar y pintar en cuadros en el piso, mensajes alusivos al respeto de los derechos de las mujeres. \u201cPintamos de color y ponemos frases de prevenci\u00f3n de violencia contra las mujeres\u201d, narr\u00f3 una de las j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Otras mujeres trabajaron con \u201cel domin\u00f3 feminista\u201d, una actividad que consiste en que las mujeres se pinten sus rostros con los recuadros del juego domin\u00f3. Es un ejercicio de prevenci\u00f3n en salud en el que se entregan caretas, mascarillas y gel de manos.<\/p>\n<p>En estas mujeres hay solidaridad, amor, entrega y convicci\u00f3n. El compromiso est\u00e1 presente ante el abandono del Estado para atender la crisis provocada por la pandemia. Muchas de las mujeres de estas colonias han tenido que albergar a otras que no cuentan con ingresos para pagar un techo donde vivir. Aqu\u00ed tambi\u00e9n se ha alojado a familias que est\u00e1n refugiadas en un local de la red. \u201cEsto es parte de la respuesta ante esta situaci\u00f3n dif\u00edcil que enfrentan las mujeres porque no hay un Estado que les d\u00e9 respuestas\u201d, agreg\u00f3 Reyes.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5816 td-animation-stack-type0-1\" src=\"http:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/asx.jpg\" sizes=\"(max-width: 674px) 100vw, 674px\" srcset=\"https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/asx.jpg 674w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/asx-300x225.jpg 300w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/asx-80x60.jpg 80w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/asx-265x198.jpg 265w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/asx-561x420.jpg 561w\" alt=\"\" width=\"674\" height=\"505\" \/><\/p>\n<p>Estas actividades significan para las mujeres una manera de dar de lo poco que tienen. El sentido est\u00e1 en compartir y por eso en cada jornada hacen el altar de la vida, que consiste en llenar una mesa de frutas, verduras y flores en agradecimiento a la vida. \u201cEsto es existir y resistir. As\u00ed vemos nuestro trabajo y aqu\u00ed estamos para darnos la mano una con las otras\u201d, dicen.<\/p>\n<p>As\u00ed es un d\u00eda de convivencia con las mujeres de la Amaya Amador. M\u00e1s all\u00e1 de la comida que suple la falta de alimento en los hogares de muchas mujeres, aqu\u00ed tambi\u00e9n son escuchadas. Es el espacio en el que ellas encuentran igualdad y solidaridad; dan rienda suelta a su imaginaci\u00f3n y son capaces de crear y de sentirse iguales. La red de mujeres es donde ellas se empoderan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alessandra Bueso Periodista del CESPAD Levantarse a las 3 y 30 de la ma\u00f1ana para alistarse y a las cuatro en punto comenzar a preparar la olla solidaria, no es un sacrificio para las mujeres que conforman la Red de Mujeres Unidas de la Colonia Ram\u00f3n Amaya Amador, en Tegucigalpa. Desde la segunda semana de la pandemia, en el mes de marzo, comenzaron con esta actividad y otras actividades que buscan dar al menos dos tiempos de comida a las mujeres que venden condimentos y sal en los mercados, a las que se ganan la vida lavando y planchando o a las que trabajaban en casa y que desde que el coronavirus lleg\u00f3 vieron mermados sus ingresos, porque sus ingresos son del d\u00eda a d\u00eda. Estas mujeres han logrado sostener el proyecto por m\u00e1s de ocho meses; cuentan con el\u00a0 apoyo tanto de las mismas mujeres adultas del grupo como de las j\u00f3venes que se hacen llamar \u201clas hist\u00f3ricas\u201d. Asimismo, de hombres adultos y j\u00f3venes que (conscientes tambi\u00e9n de la necesidad) se suman, apoyan, madrugan, pelan verduras y colaboran con el aseo y las actividades recreativas para ser solidarios y cambiar la tensi\u00f3n y el estr\u00e9s por alegr\u00eda para las mujeres. \u201cAqu\u00ed estamos las mujeres adultas, las j\u00f3venes y tambi\u00e9n la red de mujeres mariposas. Todas hechas un nudo para ayudar\u201d, nos comenta Mar\u00eda Amalia Reyes Cartagena, quien es la coordinadora de Proyectos de la Red de Mujeres Unidas de la Colonia Ram\u00f3n Amaya Amador, cuando estaba afanada preparando la olla de la sopa de mondongo que repartieron a 110 mujeres. Las mujeres se distribuyen tareas, tienen un equipo bien consolidado de trabajo y no se desaniman para trabajar en la cocina y elaborar la llamada olla comunitaria. \u201cUnas echan las tortillas en el comal, otras pican la verdura. Las dem\u00e1s, desde las seis de la ma\u00f1ana empezaron a cortar y poner en el fuego el mondongo para que se ablandara. Es un grupo de 15 mujeres y hombres, est\u00e1n motivados, muy entusiasmados preparando la sopa\u201d, agrega la lideresa del grupo de mujeres. Pero no se trata solo de comer. Lo que estas mujeres hacen es una mezcla de actividades mediante las que conviven por m\u00e1s de 12 horas, porque ven en la iniciativa un acto para conjuntar saberes. \u201cEs dar de comer para convivir, es un trabajo que tiene su ancestralidad y es lo que nos permite atender a las compa\u00f1eras\u201d, indicaron. Aqu\u00ed tambi\u00e9n se pone en pr\u00e1ctica la medicina natural, porque tambi\u00e9n con los t\u00e9s naturales est\u00e1n previniendo la pandemia, dicen. Es una costumbre que en todas las jornadas no falt\u00e9 el t\u00e9 de jengibre, canela y otras hierbas que saben que fortalecen las defensas. \u201cLos t\u00e9s de medicina natural nos previenen de la pandemia\u201d, dijo una de las mujeres. Este espacio que organizan las mujeres de la Red Ram\u00f3n Amaya Amador tambi\u00e9n es para escuchar, para que mujeres planteen sus problemas, descargar situaciones para hacerle frente a la situaci\u00f3n de la seguridad alimentaria y desarrollar un trabajo a favor de la gesti\u00f3n comunitaria. \u201cConstruimos comunidad y en ese trabajo del cuidado estamos colectivizando el trabajo que ha sido de las mujeres y est\u00e1n compartiendo con hombres adultos y j\u00f3venes\u201d, explic\u00f3 Reyes. \u00a1Mensajes\u2026 expresi\u00f3n del arte y de vindicaci\u00f3n de derechos de las mujeres! En este espacio las mujeres de la Amaya Amador tambi\u00e9n realizan acciones que reivindican los derechos de las mujeres, como \u201cla actividad de las pastillas\u201d. 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Aqu\u00ed tambi\u00e9n se ha alojado a familias que est\u00e1n refugiadas en un local de la red. \u201cEsto es parte de la respuesta ante esta situaci\u00f3n dif\u00edcil que enfrentan las mujeres porque no hay un Estado que les d\u00e9 respuestas\u201d, agreg\u00f3 Reyes. Estas actividades significan para las mujeres una manera de dar de lo poco que tienen. El sentido est\u00e1 en compartir y por eso en cada jornada hacen el altar de la vida, que consiste en llenar una mesa de frutas, verduras y flores en agradecimiento a la vida. \u201cEsto es existir y resistir. As\u00ed vemos nuestro trabajo y aqu\u00ed estamos para darnos la mano una con las otras\u201d, dicen. As\u00ed es un d\u00eda de convivencia con las mujeres de la Amaya Amador. M\u00e1s all\u00e1 de la comida que suple la falta de alimento en los hogares de muchas mujeres, aqu\u00ed tambi\u00e9n son escuchadas. 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