{"id":284,"date":"2019-01-10T16:52:58","date_gmt":"2019-01-10T16:52:58","guid":{"rendered":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/?p=284"},"modified":"2026-03-23T16:54:09","modified_gmt":"2026-03-23T16:54:09","slug":"wendy-cruz-el-rostro-y-la-voz-de-las-mujeres-del-campo-en-honduras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wendy-cruz-el-rostro-y-la-voz-de-las-mujeres-del-campo-en-honduras\/","title":{"rendered":"Wendy Cruz: el rostro y la voz de las mujeres del campo en Honduras"},"content":{"rendered":"<p>Por: Gerzon Padilla (periodista)<\/p>\n<p><strong>Es alta y de piel canela. Curtida por las luchas de muchos a\u00f1os en busca de la reivindicaci\u00f3n de los derechos de las mujeres. Es Wendy Cruz, el rostro visible de las mujeres del \u00e1rea rural de Honduras, y esta es parte de la historia de una vida entregada en cuerpo y alma a esa causa.<\/strong><\/p>\n<p>Lo que al inicio iba a ser una entrevista de trabajo se convirti\u00f3 en una agradable conversaci\u00f3n. Llegamos a la V\u00eda Campesina. El ambiente era relajado. Algunas personas coc\u00edan frijoles a la entrada; eran hombres de campo que preparaban su almuerzo.<\/p>\n<p>Al entrar, en el edificio se escuchaban voces de varias mujeres que se encontraban en el segundo piso. Una de ellas era la de Wendy Cruz. Sonr\u00edo y salud\u00f3 con tal familiaridad que parec\u00eda una persona conocida de toda la vida. As\u00ed comenz\u00f3 nuestro encuentro con esta mujer que ha dejado parte de su vida en la lucha para lograr derechos que se les han negado a las mujeres, como las que pertenecen al campo y que suman m\u00e1s de dos millones.<\/p>\n<p><strong>Sus inicios en una lucha que va para largo<\/strong><\/p>\n<p>Wendy es madre soltera. Tiene dos hijos que son la raz\u00f3n de su vida. A ellos les ha sabido inculcar su amor y solidaridad hacia las mujeres y la defensa de sus derechos. \u201cMi primer trabajo fue con el Instituto de Formaci\u00f3n Cooperativista\u201d \u2013dijo-. \u201cAll\u00ed conoc\u00ed a In\u00e9s Fuentes, uno de los l\u00edderes campesinos m\u00e1s reconocidos de ese tiempo. \u00c9l me recomend\u00f3 al Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras (Cococh), en un programa a nivel centroamericano\u201d, rememora, con lo que comenz\u00f3 su vinculaci\u00f3n con el mundo del campo.<\/p>\n<p>Posteriormente se le present\u00f3 la opci\u00f3n de formarse en el \u00e1rea t\u00e9cnica, un trabajo que realiza, desde entonces, a favor de las mujeres del sector rural, dentro de la organizaci\u00f3n V\u00eda Campesina, organizaci\u00f3n donde funge como<\/p>\n<p>Coordinadora T\u00e9cnica del eje de mujeres de la V\u00eda Campesinas y enlace de Credimujer.<\/p>\n<p>Fue adquiriendo m\u00e1s responsabilidades debido a su compromiso, por eso no fue f\u00e1cil. Todo transcurr\u00eda entre su trabajo, sus hijos y sus estudios universitarios, de los que egres\u00f3 como Licenciada en Trabajo Social.<\/p>\n<p>\u201cPara m\u00ed, haberme graduado con la experiencia adquirida en la lucha a favor de las mujeres que se encuentran en el interior del pa\u00eds, me ayud\u00f3 a reforzar los conocimientos t\u00e9cnicos en la Universidad\u201d, sostiene.<\/p>\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<li class=\"blocks-gallery-item\">\n<figure><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2062 td-animation-stack-type0-1\" src=\"http:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/wendy-cruz.jpg\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" srcset=\"https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/wendy-cruz.jpg 720w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/wendy-cruz-225x300.jpg 225w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/wendy-cruz-696x928.jpg 696w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/wendy-cruz-315x420.jpg 315w\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"960\" data-id=\"2062\" data-link=\"http:\/\/cespad.org.hn\/?attachment_id=2062\" \/><figcaption>Wendy Cruz<\/figcaption><\/figure>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>La solidaridad en la lucha campesina<\/strong><\/p>\n<p>A Wendy, el trabajo con las mujeres del campo le ha brindado una visi\u00f3n m\u00e1s social y solidaria de la vida. Los episodios vividos en luchas diversas le han dejado lecciones inolvidables. Cuenta el ejemplo de lo acontecido en la comunidad de Rigores, municipio de Trujillo, departamento de Col\u00f3n.<\/p>\n<p>En una de tantas ocasiones, 150 familias fueron desalojadas, rememora. Quienes llegaron a agredir el campamento de recuperaci\u00f3n de tierra, le prendieron fuego a la escuela con la que contaban las comunidades. Durante varios meses los alumnos tuvieron que recibir clases a la intemperie.<\/p>\n<p>En ese lugar se realiz\u00f3 una campa\u00f1a encabezada por la V\u00eda Campesina, denominada \u201cSolidaridad con Rigores\u201d, que ayud\u00f3 a reconstruir la escuela para m\u00e1s de 300 ni\u00f1os y ni\u00f1as. \u201cEsa fue una satisfacci\u00f3n muy grande, crear mejores condiciones para que las personas de los sectores m\u00e1s vulnerables, especialmente para las mujeres y ni\u00f1os, tuvieran acceso a la educaci\u00f3n\u201d, dice.<\/p>\n<p><strong>Credimujer: una lucha quijotesca<\/strong><\/p>\n<p>Los procesos en los que Wendy Cruz se ha visto involucrada han sido muy duros y dif\u00edciles. Sin embargo, desde el a\u00f1o 2015, una de las f\u00e9rreas luchas de esta defensora de derechos humanos ha sido \u201cdar vida\u201d al programa Credimujer.<\/p>\n<p>Aunque en el trabajo de incidencia para la aprobaci\u00f3n y funcionamiento de Credimujer, han participado muchas otras organizaciones de mujeres, campesinas y feministas, acompa\u00f1adas y asesoradas por Oxfam, Wendy se convirti\u00f3 en uno de los rostros visibles de esa lucha.<\/p>\n<p>Con ese trabajo se logr\u00f3 que el pasado 30 de septiembre del 2015, el Congreso Nacional (CN) de Honduras,\u00a0aprobara la Ley para el Programa Nacional de Cr\u00e9dito Solidario para la Mujer Rural \u00abCredimujer\u00bb, con el cual se beneficiar\u00eda a m\u00e1s de dos millones de mujeres del campo hondure\u00f1o a trav\u00e9s del otorgamiento de cr\u00e9ditos para la producci\u00f3n agropecuaria.<\/p>\n<p>\u201cEsto signific\u00f3 un primer paso para lograr la aprobaci\u00f3n de una pol\u00edtica p\u00fablica que permitir\u00e1 proveer de cr\u00e9ditos y asesor\u00eda t\u00e9cnica a las mujeres rurales con o sin tierra.\u00a0Con el este programa se lucha por el acceso a la tierra, el cr\u00e9dito en el sistema financiero para la creaci\u00f3n de fuentes de trabajo, la educaci\u00f3n y la salud\u201d, sostuvo.<\/p>\n<p>Como en la insigne novela \u201cDon Quijote de la Mancha\u201d, Wendy y las mujeres de las dem\u00e1s organizaciones luchan contra esos molinos de viento y la ignorancia de un sistema y sociedad que ha ido abriendo espacio a los derechos de las mujeres pero a punta de bayonetas.<\/p>\n<p>\u201cEste programa busca reivindicar los derechos econ\u00f3micos de las mujeres del \u00e1rea rural, un tema muy vinculado a la dependencia econ\u00f3mica de las mujeres para que mejoren sus condiciones y que tengan otras formas de salir de la violencia\u201d, sostiene con entereza. \u201cSignifica una esperanza de contribuir a que muchas de las mujeres del \u00e1rea rural no vivan en discriminaci\u00f3n\u201d, agreg\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Una lucha por dentro y por fuera<\/strong><\/p>\n<p>Para lograr la aprobaci\u00f3n del programa Credimujer, las mujeres y feministas han tenido que sortear cualquier cantidad de obst\u00e1culos, incluyendo los generados en el interior de las propias organizaciones de campesinos y campesinas.<\/p>\n<p>\u201cLos hombres en particular, dec\u00edan que para que van a luchar por un programa de cr\u00e9dito con el gobierno. El liderazgo masculino hizo que gener\u00e1semos peleas internas. Pero poco a poco fuimos posicionando la agenda, como una demanda v\u00e1lida, muy relacionada con los derechos econ\u00f3micos de las mujeres\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Y es que yendo en retrospectiva, en el 2015, con la campa\u00f1a \u201cCosechemos justicia para las mujeres del campo\u201d, apoyada por Oxfam, comenz\u00f3 un proceso de \u201cestiras y encoje\u201d, para lograr la aprobaci\u00f3n del programa Credimujer. \u201cHa sido un trabajo arduo, muy criticado, pero a la fecha hemos logrado la aprobaci\u00f3n del reglamento y que se emitieran los primeros 35 millones de lempiras para el inicio de operaci\u00f3n del fideicomiso con el que operar\u00e1 ese cr\u00e9dito para las mujeres desarrollen proyectos productivos\u201d, agreg\u00f3 Wendy.<\/p>\n<p>Cruz es una convencida de que el marginamiento al que se ha sometido a las mujeres ha contribuido al empobrecimiento de las familias del campo. \u201cBasta con que a las mujeres se les ayude a obtener las herramientas, el financiamiento y les garantizamos que devolveremos hogares que van a mejorar sus condici\u00f3n y calidad de vida\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Ella, m\u00e1s que so\u00f1ar, trabaja. M\u00e1s que criticar, da soluciones. Lucha todos los d\u00edas y ahora ve c\u00f3mo su esfuerzo, el de las mujeres que trabajan de la mano con ella y las organizaciones que apuestan a esta iniciativa, recibe recompensa.<\/p>\n<p>\u201cSeguiremos la lucha. Ahora vamos por los 105 millones de Credimujer y que el programa se haga una realidad para crear oportunidad para las mujeres. No es f\u00e1cil cambiar la mentalidad, pero sin duda hemos mejorado\u201d, dijo satisfecha.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gerzon Padilla (periodista) Es alta y de piel canela. Curtida por las luchas de muchos a\u00f1os en busca de la reivindicaci\u00f3n de los derechos de las mujeres. Es Wendy Cruz, el rostro visible de las mujeres del \u00e1rea rural de Honduras, y esta es parte de la historia de una vida entregada en cuerpo y alma a esa causa. Lo que al inicio iba a ser una entrevista de trabajo se convirti\u00f3 en una agradable conversaci\u00f3n. Llegamos a la V\u00eda Campesina. El ambiente era relajado. Algunas personas coc\u00edan frijoles a la entrada; eran hombres de campo que preparaban su almuerzo. Al entrar, en el edificio se escuchaban voces de varias mujeres que se encontraban en el segundo piso. Una de ellas era la de Wendy Cruz. Sonr\u00edo y salud\u00f3 con tal familiaridad que parec\u00eda una persona conocida de toda la vida. As\u00ed comenz\u00f3 nuestro encuentro con esta mujer que ha dejado parte de su vida en la lucha para lograr derechos que se les han negado a las mujeres, como las que pertenecen al campo y que suman m\u00e1s de dos millones. Sus inicios en una lucha que va para largo Wendy es madre soltera. Tiene dos hijos que son la raz\u00f3n de su vida. A ellos les ha sabido inculcar su amor y solidaridad hacia las mujeres y la defensa de sus derechos. \u201cMi primer trabajo fue con el Instituto de Formaci\u00f3n Cooperativista\u201d \u2013dijo-. \u201cAll\u00ed conoc\u00ed a In\u00e9s Fuentes, uno de los l\u00edderes campesinos m\u00e1s reconocidos de ese tiempo. \u00c9l me recomend\u00f3 al Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras (Cococh), en un programa a nivel centroamericano\u201d, rememora, con lo que comenz\u00f3 su vinculaci\u00f3n con el mundo del campo. Posteriormente se le present\u00f3 la opci\u00f3n de formarse en el \u00e1rea t\u00e9cnica, un trabajo que realiza, desde entonces, a favor de las mujeres del sector rural, dentro de la organizaci\u00f3n V\u00eda Campesina, organizaci\u00f3n donde funge como Coordinadora T\u00e9cnica del eje de mujeres de la V\u00eda Campesinas y enlace de Credimujer. Fue adquiriendo m\u00e1s responsabilidades debido a su compromiso, por eso no fue f\u00e1cil. Todo transcurr\u00eda entre su trabajo, sus hijos y sus estudios universitarios, de los que egres\u00f3 como Licenciada en Trabajo Social. \u201cPara m\u00ed, haberme graduado con la experiencia adquirida en la lucha a favor de las mujeres que se encuentran en el interior del pa\u00eds, me ayud\u00f3 a reforzar los conocimientos t\u00e9cnicos en la Universidad\u201d, sostiene. Wendy Cruz La solidaridad en la lucha campesina A Wendy, el trabajo con las mujeres del campo le ha brindado una visi\u00f3n m\u00e1s social y solidaria de la vida. Los episodios vividos en luchas diversas le han dejado lecciones inolvidables. Cuenta el ejemplo de lo acontecido en la comunidad de Rigores, municipio de Trujillo, departamento de Col\u00f3n. En una de tantas ocasiones, 150 familias fueron desalojadas, rememora. Quienes llegaron a agredir el campamento de recuperaci\u00f3n de tierra, le prendieron fuego a la escuela con la que contaban las comunidades. Durante varios meses los alumnos tuvieron que recibir clases a la intemperie. En ese lugar se realiz\u00f3 una campa\u00f1a encabezada por la V\u00eda Campesina, denominada \u201cSolidaridad con Rigores\u201d, que ayud\u00f3 a reconstruir la escuela para m\u00e1s de 300 ni\u00f1os y ni\u00f1as. \u201cEsa fue una satisfacci\u00f3n muy grande, crear mejores condiciones para que las personas de los sectores m\u00e1s vulnerables, especialmente para las mujeres y ni\u00f1os, tuvieran acceso a la educaci\u00f3n\u201d, dice. Credimujer: una lucha quijotesca Los procesos en los que Wendy Cruz se ha visto involucrada han sido muy duros y dif\u00edciles. Sin embargo, desde el a\u00f1o 2015, una de las f\u00e9rreas luchas de esta defensora de derechos humanos ha sido \u201cdar vida\u201d al programa Credimujer. Aunque en el trabajo de incidencia para la aprobaci\u00f3n y funcionamiento de Credimujer, han participado muchas otras organizaciones de mujeres, campesinas y feministas, acompa\u00f1adas y asesoradas por Oxfam, Wendy se convirti\u00f3 en uno de los rostros visibles de esa lucha. Con ese trabajo se logr\u00f3 que el pasado 30 de septiembre del 2015, el Congreso Nacional (CN) de Honduras,\u00a0aprobara la Ley para el Programa Nacional de Cr\u00e9dito Solidario para la Mujer Rural \u00abCredimujer\u00bb, con el cual se beneficiar\u00eda a m\u00e1s de dos millones de mujeres del campo hondure\u00f1o a trav\u00e9s del otorgamiento de cr\u00e9ditos para la producci\u00f3n agropecuaria. \u201cEsto signific\u00f3 un primer paso para lograr la aprobaci\u00f3n de una pol\u00edtica p\u00fablica que permitir\u00e1 proveer de cr\u00e9ditos y asesor\u00eda t\u00e9cnica a las mujeres rurales con o sin tierra.\u00a0Con el este programa se lucha por el acceso a la tierra, el cr\u00e9dito en el sistema financiero para la creaci\u00f3n de fuentes de trabajo, la educaci\u00f3n y la salud\u201d, sostuvo. Como en la insigne novela \u201cDon Quijote de la Mancha\u201d, Wendy y las mujeres de las dem\u00e1s organizaciones luchan contra esos molinos de viento y la ignorancia de un sistema y sociedad que ha ido abriendo espacio a los derechos de las mujeres pero a punta de bayonetas. \u201cEste programa busca reivindicar los derechos econ\u00f3micos de las mujeres del \u00e1rea rural, un tema muy vinculado a la dependencia econ\u00f3mica de las mujeres para que mejoren sus condiciones y que tengan otras formas de salir de la violencia\u201d, sostiene con entereza. \u201cSignifica una esperanza de contribuir a que muchas de las mujeres del \u00e1rea rural no vivan en discriminaci\u00f3n\u201d, agreg\u00f3. Una lucha por dentro y por fuera Para lograr la aprobaci\u00f3n del programa Credimujer, las mujeres y feministas han tenido que sortear cualquier cantidad de obst\u00e1culos, incluyendo los generados en el interior de las propias organizaciones de campesinos y campesinas. \u201cLos hombres en particular, dec\u00edan que para que van a luchar por un programa de cr\u00e9dito con el gobierno. El liderazgo masculino hizo que gener\u00e1semos peleas internas. Pero poco a poco fuimos posicionando la agenda, como una demanda v\u00e1lida, muy relacionada con los derechos econ\u00f3micos de las mujeres\u201d, afirma. Y es que yendo en retrospectiva, en el 2015, con la campa\u00f1a \u201cCosechemos justicia para las mujeres del campo\u201d, apoyada por Oxfam, comenz\u00f3 un proceso de \u201cestiras y encoje\u201d, para lograr la aprobaci\u00f3n del programa Credimujer. \u201cHa sido un trabajo<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":290,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[11,12,10],"class_list":["post-284","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-cespad","tag-honduras","tag-mujeres"],"rttpg_featured_image_url":{"full":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/wendy-cruz-1-696x522-1.jpg",696,522,false],"landscape":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/wendy-cruz-1-696x522-1.jpg",696,522,false],"portraits":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/wendy-cruz-1-696x522-1.jpg",696,522,false],"thumbnail":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/wendy-cruz-1-696x522-1-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/wendy-cruz-1-696x522-1-300x225.jpg",300,225,true],"large":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/wendy-cruz-1-696x522-1.jpg",696,522,false],"1536x1536":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/wendy-cruz-1-696x522-1.jpg",696,522,false],"2048x2048":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/wendy-cruz-1-696x522-1.jpg",696,522,false],"mailpoet_newsletter_max":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/wendy-cruz-1-696x522-1.jpg",696,522,false]},"rttpg_author":{"display_name":"MUj2025","author_link":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/author\/muj2025\/"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/category\/noticias\/\" rel=\"category tag\">Noticias<\/a>","rttpg_excerpt":"Por: Gerzon Padilla (periodista) Es alta y de piel canela. 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