{"id":370,"date":"2018-09-19T17:17:32","date_gmt":"2018-09-19T17:17:32","guid":{"rendered":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/?p=370"},"modified":"2026-03-23T17:20:04","modified_gmt":"2026-03-23T17:20:04","slug":"margarita-murillo-una-historia-de-crimenes-e-impunidad-30-anos-antes-de-su-asesinato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/margarita-murillo-una-historia-de-crimenes-e-impunidad-30-anos-antes-de-su-asesinato\/","title":{"rendered":"Margarita Murillo: una historia de cr\u00edmenes e impunidad, 30 a\u00f1os antes de su asesinato"},"content":{"rendered":"<p>La dirigente campesina hondure\u00f1a Margarita Murillo fue asesinada\u00a0 hace cuatro a\u00f1os y nadie ha sido acusado, investigado ni castigado por su crimen. Sin embargo, las luchas a favor de las causas sociales hicieron de Margarita una leyenda, que al reescribirse evidencia que su vida estuvo llena de abusos por parte del Estado de Honduras, desde hace 30 a\u00f1os antes de que fuese asesinada.<\/p>\n<p><strong>Su muerte\u2026<\/strong><\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana del 27 de agosto de 2014 Margarita fue asesinada mientras sembraba una parcela de la Empresa Asociativa Campesina, en El Plan\u00f3n, municipio de Villanueva en el Departamento de Cort\u00e9s. La base campesina de 23 familias, de la que era su presidenta, hab\u00eda tomado posesi\u00f3n de esas tierras del Estado desde hac\u00eda 7 a\u00f1os y estaban en proceso de legalizarlas.<\/p>\n<p>Cuatro meses antes del crimen de Margarita, otro miembro de su base campesina fue asesinado.\u00a0 Margarita tem\u00eda por su vida y hab\u00eda denunciado amenazas al grado que la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, le otorg\u00f3 medidas de protecci\u00f3n especial que en la pr\u00e1ctica fueron inexistentes y no sirvieron para evitar que le cegaran la vida.<\/p>\n<p>Margarita naci\u00f3 en 1958 y comenz\u00f3 su participaci\u00f3n a favor de la lucha agraria en el departamento de Cop\u00e1n desde sus 13 a\u00f1os de edad, cuando la gran Marcha del Hambre en 1975 (que pretend\u00eda llegar con 40 mil campesinos a la capital) fue duramente reprimida en todas las regiones donde se llevaban a cabo caminatas.<\/p>\n<p>En 1980 se aglutinaron las organizaciones campesinas en el Frente de Unidad Nacional Campesino (FUNACAM), y all\u00ed estuvo Margarita, en las acciones de recuperaci\u00f3n de tierras que se impulsaron. Despu\u00e9s, en 1985, cuando se fund\u00f3 la Central Nacional de Trabajadores del Campo, CNTC, se convirti\u00f3 en parte de su directiva nacional en la que ocup\u00f3 la Secretar\u00eda de Actas en un per\u00edodo y Secretar\u00eda de la mujer, en otro.<\/p>\n<p><strong>Fue capturada, torturada y desaparecida<\/strong><\/p>\n<p>La participaci\u00f3n en la lucha por los derechos agrarios hizo que la persiguieran los terratenientes y el Estado de Honduras. En 1987 fue capturada, desaparecida temporal, brutalmente torturada y violada. Despu\u00e9s de sus 27 d\u00edas de secuestro fue presentada por la polic\u00eda acus\u00e1ndosele de ser terrorista, sin presentar ninguna prueba. Al igual que ella, otros campesinos de Moraz\u00e1n, departamento de Yoro, fueron apresados y torturados. Todos fueron acusados de subversivos ante los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las torturas y abusos por parte de la polic\u00eda contra Margarita y dem\u00e1s campesinos fueron documentados y denunciados por los organismos de derechos humanos, pero ninguno de sus victimarios fue acusado y ni siquiera se\u00f1alado por las autoridades.<\/p>\n<p>Los verdugos siguieron \u201cprestando sus servicios a la patria\u201d, que en esos a\u00f1os significaba cumplir las tareas dentro de la pol\u00edtica de la Doctrina de Seguridad Nacional, que consideraba a cualquier luchador o luchadora social un enemigo al cual deb\u00eda eliminarse.<\/p>\n<p>Margarita pudo ser una m\u00e1s de los casi doscientos desaparecidos pol\u00edticos o de los casi mil asesinados en la d\u00e9cada de los ochenta. Afortunadamente se salv\u00f3 de las garras de la muerte en aquel entonces. Eso implic\u00f3 vivir por un tiempo a escondidas, ir al exilio y separarse de su familia.<\/p>\n<p>De acuerdo con defensores de derechos humanos, la mayor\u00eda de los militares, polic\u00edas, los miembros del Batall\u00f3n 3-16 (escuadr\u00f3n de la Muerte) y dem\u00e1s criminales violadores que persiguieron, torturaron y mataron a miles de personas, fueron arropados con el grueso velo de la impunidad a trav\u00e9s de decretos de amnist\u00eda, cargos diplom\u00e1ticos o visas para refugiarse en los Estados Unidos. Hay algunos todav\u00eda en puestos dentro de la estructura del Estado y otros que est\u00e1n en el lucrativo negocio de la seguridad privada, en el que emplean a sus antiguos subalternos.<\/p>\n<p>Pero el temple alcanzado por Margarita la hizo comprometerse de nuevo al volver del exilio, en las luchas populares y los esfuerzos por impulsar un proceso de trasformaci\u00f3n pol\u00edtica y social en Honduras. Ansiaba justicia y bienestar para las grandes mayor\u00edas.<\/p>\n<p>A partir de los a\u00f1os noventa y hasta 2009, Murillo form\u00f3 parte del Partido Unificaci\u00f3n Democr\u00e1tica. Fue parte de la coordinaci\u00f3n del Foro Social del Valle de Sula y Particip\u00f3 en la creaci\u00f3n de la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular -CNRP-, que se constituy\u00f3 formalmente el 26 de agosto de 2003, en el marco de una toma simult\u00e1nea de las cuatro entradas a la Capital Tegucigalpa por m\u00faltiples demandas, fundamentalmente en contra de una ley que daba paso a la privatizaci\u00f3n del agua.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del Golpe de Estado del 28 de junio de 2009, Margarita Murillo fue designada por el pueblo en oposici\u00f3n al Golpe, como coordinadora departamental en Cort\u00e9s del\u00a0 Frente Nacional de Resistencia Popular, FNRP. Estuvo durante meses en las acciones fuertemente reprimidas por la polic\u00eda y los militares.<\/p>\n<p><strong>Un crimen que sigue impune<\/strong><\/p>\n<p>La primera Fiscal que asumi\u00f3 la investigaci\u00f3n del crimen de Margarita con mucha dedicaci\u00f3n,\u00a0 fue asesinada en San Pedro Sula. El asesinato de la Fiscal Marlen Banegas, ex coordinadora de\u00a0la Fiscal\u00eda de Delitos contra la Vida, se lo achacaron a\u00a0 David Edgardo Ordo\u00f1ez, un pandillero conocido como \u201cel Pony\u201d, pero no pudo ir a juicio porque apareci\u00f3 asfixiado en la prisi\u00f3n provisional del Comando de Operaciones Especiales Cobras, en Tegucigalpa, el 7 de julio<\/p>\n<p>de 2015.<\/p>\n<p>Desde entonces, el crimen de Murillo sigue sin investigarse y sin llevarse a prisi\u00f3n a los responsables intelectuales y materiales. Han pasado cuatro a\u00f1os y las autoridades a\u00fan no investigan ni aclaran su asesinato, el que para muchos sectores defensores de derechos humanos, pudo provenir del Estado mismo.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1716 alignleft td-animation-stack-type0-1\" src=\"http:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/margarita-honduras-tierra-libre-300x234.jpg\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" srcset=\"https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/margarita-honduras-tierra-libre-300x234.jpg 300w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/margarita-honduras-tierra-libre-540x420.jpg 540w, https:\/\/v1.cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/margarita-honduras-tierra-libre.jpg 650w\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"234\" \/>En vida, Margarita fue agredida y amenaza a muerte. Siempre se\u00f1al\u00f3 a los aparatos policiales y militares como los principales sospechosos y m\u00e1s de una vez los responsabiliz\u00f3 de cualquier atentado que pudiese ocurrirle.<\/p>\n<p>El crimen de Margarita es considerado emblem\u00e1tico, pues la lucha contra la impunidad resulta mucho m\u00e1s dif\u00edcil cuando es el mismo Estado el que ha cometido los cr\u00edmenes. Y en su caso, Murillo siempre vio y se\u00f1al\u00f3 a estas estructuras del Estado, como sus principales atacantes.<\/p>\n<p>En la actualidad, protegidos por las estructuras estatales contin\u00faan quienes persiguieron, violaron y torturaron a Margarita Murillo desde hace 30 a\u00f1os. \u00a0No debe descartarse, entonces, que desde esas mismas estructuras se haya ordenado su asesinato y que desde all\u00ed se proteja a los asesinos.<\/p>\n<p>Los sicarios y la forma de actuar quiz\u00e1s hayan cambiado con los a\u00f1os, pero tal parece que la actitud criminal desde este tipo de estructuras que operan dentro del Estado de Honduras se mantiene y arropa a los asesinos de los y las luchadoras y defensoras de derechos humanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La dirigente campesina hondure\u00f1a Margarita Murillo fue asesinada\u00a0 hace cuatro a\u00f1os y nadie ha sido acusado, investigado ni castigado por su crimen. 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Despu\u00e9s, en 1985, cuando se fund\u00f3 la Central Nacional de Trabajadores del Campo, CNTC, se convirti\u00f3 en parte de su directiva nacional en la que ocup\u00f3 la Secretar\u00eda de Actas en un per\u00edodo y Secretar\u00eda de la mujer, en otro. Fue capturada, torturada y desaparecida La participaci\u00f3n en la lucha por los derechos agrarios hizo que la persiguieran los terratenientes y el Estado de Honduras. En 1987 fue capturada, desaparecida temporal, brutalmente torturada y violada. Despu\u00e9s de sus 27 d\u00edas de secuestro fue presentada por la polic\u00eda acus\u00e1ndosele de ser terrorista, sin presentar ninguna prueba. Al igual que ella, otros campesinos de Moraz\u00e1n, departamento de Yoro, fueron apresados y torturados. Todos fueron acusados de subversivos ante los medios de comunicaci\u00f3n. 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De acuerdo con defensores de derechos humanos, la mayor\u00eda de los militares, polic\u00edas, los miembros del Batall\u00f3n 3-16 (escuadr\u00f3n de la Muerte) y dem\u00e1s criminales violadores que persiguieron, torturaron y mataron a miles de personas, fueron arropados con el grueso velo de la impunidad a trav\u00e9s de decretos de amnist\u00eda, cargos diplom\u00e1ticos o visas para refugiarse en los Estados Unidos. Hay algunos todav\u00eda en puestos dentro de la estructura del Estado y otros que est\u00e1n en el lucrativo negocio de la seguridad privada, en el que emplean a sus antiguos subalternos. Pero el temple alcanzado por Margarita la hizo comprometerse de nuevo al volver del exilio, en las luchas populares y los esfuerzos por impulsar un proceso de trasformaci\u00f3n pol\u00edtica y social en Honduras. Ansiaba justicia y bienestar para las grandes mayor\u00edas. A partir de los a\u00f1os noventa y hasta 2009, Murillo form\u00f3 parte del Partido Unificaci\u00f3n Democr\u00e1tica. Fue parte de la coordinaci\u00f3n del Foro Social del Valle de Sula y Particip\u00f3 en la creaci\u00f3n de la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular -CNRP-, que se constituy\u00f3 formalmente el 26 de agosto de 2003, en el marco de una toma simult\u00e1nea de las cuatro entradas a la Capital Tegucigalpa por m\u00faltiples demandas, fundamentalmente en contra de una ley que daba paso a la privatizaci\u00f3n del agua. Despu\u00e9s del Golpe de Estado del 28 de junio de 2009, Margarita Murillo fue designada por el pueblo en oposici\u00f3n al Golpe, como coordinadora departamental en Cort\u00e9s del\u00a0 Frente Nacional de Resistencia Popular, FNRP. Estuvo durante meses en las acciones fuertemente reprimidas por la polic\u00eda y los militares. Un crimen que sigue impune La primera Fiscal que asumi\u00f3 la investigaci\u00f3n del crimen de Margarita con mucha dedicaci\u00f3n,\u00a0 fue asesinada en San Pedro Sula. El asesinato de la Fiscal Marlen Banegas, ex coordinadora de\u00a0la Fiscal\u00eda de Delitos contra la Vida, se lo achacaron a\u00a0 David Edgardo Ordo\u00f1ez, un pandillero conocido como \u201cel Pony\u201d, pero no pudo ir a juicio porque apareci\u00f3 asfixiado en la prisi\u00f3n provisional del Comando de Operaciones Especiales Cobras, en Tegucigalpa, el 7 de julio de 2015. Desde entonces, el crimen de Murillo sigue sin investigarse y sin llevarse a prisi\u00f3n a los responsables intelectuales y materiales. Han pasado cuatro a\u00f1os y las autoridades a\u00fan no investigan ni aclaran su asesinato, el que para muchos sectores defensores de derechos humanos, pudo provenir del Estado mismo. En vida, Margarita fue agredida y amenaza a muerte. Siempre se\u00f1al\u00f3 a los aparatos policiales y militares como los principales sospechosos y m\u00e1s de una vez los responsabiliz\u00f3 de cualquier atentado que pudiese ocurrirle. El crimen de Margarita es considerado emblem\u00e1tico, pues la lucha contra la impunidad resulta mucho m\u00e1s dif\u00edcil cuando es el mismo Estado el que ha cometido los cr\u00edmenes. Y en su caso, Murillo siempre vio y se\u00f1al\u00f3 a estas estructuras del Estado, como sus principales atacantes. 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