{"id":883,"date":"2022-08-10T18:44:48","date_gmt":"2022-08-10T18:44:48","guid":{"rendered":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/?p=883"},"modified":"2026-03-27T18:46:44","modified_gmt":"2026-03-27T18:46:44","slug":"kenia-sevilla-y-su-desbordante-pasion-a-favor-de-la-lucha-de-los-derechos-de-las-mujeres-tolupanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/kenia-sevilla-y-su-desbordante-pasion-a-favor-de-la-lucha-de-los-derechos-de-las-mujeres-tolupanas\/","title":{"rendered":"Kenia Sevilla y su desbordante pasi\u00f3n a favor de la lucha de los derechos de las mujeres tolupanas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por: Nancy Garc\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Abre las puertas de su hogar contando an\u00e9cdotas ocurrentes. Prepara t\u00e9 con diferentes hiervas y mientras nos invita a sentarnos a la mesa, comienza a narrar historias que inducen a soltar las carcajadas de quienes la acompa\u00f1an. En cada elocuci\u00f3n hay personajes olvidados que ella decide volver a nombrar. Y as\u00ed, entre risas y recuerdos, Kenia Sevilla, de la tribu Tolupana de Agalteca, nos cuenta sobre su vida y sus afanes a favor del respeto de los derechos humanos de las mujeres de su grupo \u00e9tnico.<\/p>\n<p>Kenia no habla solo a trav\u00e9s de su voz. Su cuerpo se mueve y parece una celebraci\u00f3n constante pese a la realidad que viven las mujeres de la Tribu a la que pertenece. Esta mujer se mud\u00f3 hace ochos a\u00f1os a la comunidad de Agalteca, una comunidad ubicada a dos kil\u00f3metros del norte de Olanchito. Aqu\u00ed hay casas construidas de cemento, la mayor\u00eda pintadas en amarillo y rojo. Hay muy pocas erigidas de adobe.<\/p>\n<p>\u201c<em>Mi mam\u00e1 decidi\u00f3 volver a sus ra\u00edces<\/em>\u201d, dice, porque as\u00ed fue como Kenia regres\u00f3 a su comunidad. Fue su madre quien decidi\u00f3 comprar el terreno y cada domingo, a las cinco de la ma\u00f1ana, en compa\u00f1\u00eda de su esposo, visitaban aquel lugar con las paredes levantadas y los silencios presentes. Con el trabajo y el esfuerzo compartido, hoy tienen su hogar. En el viven con su hijastra, los animales, sus plantas y sus luchas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1014\" class=\"wp-caption alignnone\" aria-describedby=\"caption-attachment-1014\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1014\" src=\"https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0089-300x225.jpg\" sizes=\"(max-width: 939px) 100vw, 939px\" srcset=\"https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0089-300x225.jpg 300w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0089-600x450.jpg 600w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0089-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0089-768x576.jpg 768w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0089-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0089.jpg 1600w\" alt=\"\" width=\"939\" height=\"704\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1014\" class=\"wp-caption-text\">Kenia Sevilla, al momento de ser entrevistada. Foto: Nancy Garc\u00eda\/CESPAD<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>\u201cTuve una ni\u00f1ez muy feliz\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Kenia es hija de un obrero de la Standard Fruit Company, y una madre dedicada al trabajo dom\u00e9stico no remunerado. Su vida cambi\u00f3 cuando su padre decide irse a los Estados Unidos, cuando apenas era una ni\u00f1a con once a\u00f1os. Su madre tambi\u00e9n toma la decisi\u00f3n de partir tras el \u201csue\u00f1o americano\u201d, cuando era una adolescente de quince a\u00f1os.<\/p>\n<p>La madre de Kenia creci\u00f3 en otra comunidad de la Tribu de Agalteca, en Sabaneta. Su abuelo quer\u00eda que su madre estudiara, por eso se mudaron a Olanchito y all\u00ed tuvo una infancia muy feliz. \u201c<em>Tuvimos muchas, muchas dificultades, pero supieron darnos lo necesario\u201d<\/em>, destaca Kenia. Las compa\u00f1\u00edas de esta joven eran las hermanas de su madre y su abuela materna.<\/p>\n<p>El dinero no alcanzaba en el hogar, por lo que determinaron que ninguno de sus hijos e hijas asistieran al k\u00ednder. Ingresaron a la escuela p\u00fablica Joaqu\u00edn Reyes Tejeda en Olanchito. Sus estudios secundarios fueron divididos entre los colegios Francisco Mej\u00eda y el Guillermo Moore. Y despu\u00e9s, cerca de las playas y el calor de Trujillo estudi\u00f3 Educaci\u00f3n Primaria.<\/p>\n<p>Su adolescencia estuvo dedicada al estudio y concentrada en los aprendizajes de su abuela materna, quien le ense\u00f1\u00f3 a cocinar, a combinar plantas para elaborar recetas con recuerdos de sus ancestras. \u201c<em>No hice nada m\u00e1s. Aprend\u00ed a cocinar por mi abuela que vend\u00eda pan cuando se rezaba los novenarios. Antes se ten\u00eda la costumbre que lo que hac\u00edan los abuelos o sus padres a usted lo pon\u00edan. No como ahora, los padres hacen y los hijos est\u00e1n acostados<\/em>\u201d, comenta Kenia con tristeza en su rostro.<\/p>\n<p><strong>Secretaria del Concejo de la Tribu Tolupana de Agalta<\/strong><\/p>\n<p>Instalada en la comunidad, Kenia conoci\u00f3 a familiares que compart\u00edan su mismo v\u00ednculo. Esos familiares lejanos, la invitaron a formar parte de una Caja Rural, espacio que le gust\u00f3 e inspir\u00f3 para involucrarse en la lucha de la Tribu Tolupana de Agalteca.<\/p>\n<p>En esas reuniones y primeros acercamientos, Kenia cargaba en sus manos una libreta. \u201c<em>Ellos miraron que siempre llevaba cuaderno para apuntar lo que dec\u00edan<\/em>\u201d, recuerda. Su primo Arlen es el actual presidente y le propuso ser la secretaria del Concejo, idea que la deslumbr\u00f3. En el 2019, en una asamblea, el sue\u00f1o se hizo realidad. Kenia fue nombrada como la nueva secretar\u00eda.<\/p>\n<p>Desde ese espacio se da cuenta que a la mayor\u00eda de las mujeres de la Tribu las inmoviliza el desconocimiento y el olvido de su historia, debido a la imposici\u00f3n de otras formas de vivir su cultura. As\u00ed supo que es una de muchas mujeres que no habla Tol, la lengua de la Tribu Tolup\u00e1n. \u00ab<em>Los antepasados eran tan celosos que no compart\u00edan. Hab\u00eda personas que hablaban Tol, pero no la compartieron<\/em>\u201d, se\u00f1ala, mientras medita que esa una de luchas que las mujeres pueden retomar para mantener viva su lengua.<\/p>\n<p>Otro de las luchas conquistadas es la integraci\u00f3n de mujeres en el Concejo de la Tribu. \u201c<em>Este a\u00f1o tenemos la bendici\u00f3n de que el Concejo de Tribu de Agalteca estamos siete mujeres conform\u00e1ndolo, y un var\u00f3n, de los ocho miembros que somos<\/em>\u201d, enfatiza. El Concejo fue elegido mediante asamblea y uno de los requisitos principales es ser ind\u00edgena. \u201c<em>Los ladinos incorporados tienen voz, pero no voto<\/em>\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1016\" class=\"wp-caption alignnone\" aria-describedby=\"caption-attachment-1016\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-1016\" src=\"https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0088-300x225.jpg\" sizes=\"(max-width: 952px) 100vw, 952px\" srcset=\"https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0088-300x225.jpg 300w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0088-600x450.jpg 600w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0088-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0088-768x576.jpg 768w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0088-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0088.jpg 1600w\" alt=\"\" width=\"952\" height=\"714\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1016\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Nancy Garc\u00eda\/CESPAD<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Recuperar los territorios es recuperar su identidad<\/strong><\/p>\n<p>Para Kenia, entre las principales luchas, el Concejo tiene que reforzar la identidad tolupana, el estudio por los convenios internacionales y leyes nacionales que protegen y garantizan el derecho a permanecer en sus territorios. \u201c<em>Estudiar sobre el Convenio 169 y la m\u00e1s grande lucha es por recuperar nuestros territorios<\/em>\u201d, destaca.<\/p>\n<p>Desde el 2019, cuando fue nombrada secretaria, Kenia se ha enfrentado a tres juicios por la recuperaci\u00f3n de los territorios. \u201c<em>Hay unas familias a las que el Estado les dio t\u00edtulos sobre nuestros t\u00edtulos ancestrales. Ese es el pleito, recuperar nuestros territorios. Incluso hay dos o tres colonias de Olanchito que pertenecen a nuestra tribu. Que est\u00e1n dentro de nuestro mapa<\/em>\u201d, enfatiza.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de la realizaci\u00f3n de actividades y la solidaridad de otras organizaciones, han contratado abogados para recuperar los territorios. La defensa del territorio ha tra\u00eddo persecuci\u00f3n, amenazas con armas y hostigamiento. \u201c<em>Hemos hecho denuncias ante el Ministerio P\u00fablico, la Fiscal\u00eda de las Etnias, porque ellos a los abogados los amenazaron con armas para que no nos siguieran ayudando. Hubo una vez que derrumbaron cartas. Hay t\u00edtulos desde 1914, imag\u00ednese. Hace tiempos<\/em>\u201d, recuenta Kenia.<\/p>\n<p>Kenia no ha sido v\u00edctima directa de persecuci\u00f3n, pero el Concejo del periodo anterior, fue atemorizado por los mensajes que recib\u00eda el presidente. \u201c<em>Una persona le mand\u00f3 mensaje diciendo que lo esperaba con pistola y \u00e9l solo defend\u00eda lo que es de nosotros<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La lucha del territorio tambi\u00e9n es por la defensa del agua. \u201c<em>El problema es que la presa que surte de agua Olanchito est\u00e1 dentro de nuestro territorio<\/em>\u201d, dice. Para la Tribu Tolupana, los gobiernos se han encargados de repartir t\u00edtulos a las familias sin previa consulta. \u201c<em>Vino el gobierno y le dio un t\u00edtulo a un se\u00f1or, que es due\u00f1o de all\u00ed. El se\u00f1or demand\u00f3 a la municipalidad para que devolviera todo lo que ha pagado de impuesto, porque a \u00e9l no ten\u00edan que darle t\u00edtulo si est\u00e1 dentro de nuestro territorio. Los tubos pasan por nuestro territorio<\/em>\u201d, explica.<\/p>\n<p>Uno de los beneficios de contar con la represa en el territorio tolup\u00e1n es que no se ven obligados y obligadas a pagar por este derecho. \u201c<em>Ellos quieren hacer una nueva represa. El alcalde no nos ha convocado. Estamos esperando las acciones que toma \u00e9l. No nos vamos a quedar de brazos cruzados sin hacer la consulta previa a la asamblea<\/em>\u201d, advierte.<\/p>\n<p>En medio de la problem\u00e1tica, Kenia le hace una exhortaci\u00f3n al gobierno de la presidenta Xiomara Castro. \u201c<em>Mi llamado ser\u00eda como mujer ind\u00edgena tolupana que Dios me dio la oportunidad de ser, es que no sigan quit\u00e1ndonos nuestras tierras, que no sigan dando t\u00edtulos sobre los t\u00edtulos ancestrales que tenemos. Que nos valoren y respeten. Ellos son los que han hecho el mayor desorden. Dejen de atropellar tanto a los ind\u00edgenas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><strong>Con car\u00e1cter fuerte y acompa\u00f1ada de otras mujeres sigue en la lucha<\/strong><\/p>\n<p>Con la exigencia al gobierno de respetar los t\u00edtulos, va terminando la entrevista. Se escuchan los animales, el fuego que cocina los alimentos para una jornada de la Tribu Tolupana. En el crujir de los sonidos, Kenia se describe \u201c<em>soy bien sociable.\u00a0 Tengo la capacidad que no miro posiciones, trato a todo mundo igual. Tengo un car\u00e1cter fuerte, no puedo ocultar cuando una persona me cae mal. Es de familia<\/em>\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1017\" class=\"wp-caption alignnone\" aria-describedby=\"caption-attachment-1017\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-1017\" src=\"https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0087-300x225.jpg\" sizes=\"(max-width: 964px) 100vw, 964px\" srcset=\"https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0087-300x225.jpg 300w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0087-600x450.jpg 600w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0087-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0087-768x576.jpg 768w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0087-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/cespad.org.hn\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/IMG-20220724-WA0087.jpg 1600w\" alt=\"\" width=\"964\" height=\"723\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1017\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Nancy Garc\u00eda\/CESPAD<\/figcaption><\/figure>\n<p>A Kenia la vida le sonr\u00ede desde la cinco de la ma\u00f1ana. No hay alarmas telef\u00f3nicas, la despiertan los sonidos de los gallos y los animales con lo que convive. Hace su desayuno, los quehaceres del hogar y es muy raro el d\u00eda que no asiste a las reuniones del Concejo.<\/p>\n<p>\u201c<em>Hay un vecino que un d\u00eda me par\u00f3 y me dijo: Bueno Kenia, \u00bfy usted que va a hacer tanto abajo. A m\u00ed me dieron ganas de re\u00edr, pues. Yo dec\u00eda por qu\u00e9 quiere saber. A reuniones le digo; tratando de componer este barco<\/em>\u201d, rememora Kenia.<\/p>\n<p>Kenia agradece el amor y la solidaridad de otras mujeres como Rode Murcia, Miriam Miranda, las que tambi\u00e9n integran el Concejo de la Tribu Tolupana. Tambi\u00e9n agradeci\u00f3 al CESPAD, el espacio para aprender y conocer el impacto de la corrupci\u00f3n en sus comunidades.<\/p>\n<p>\u201cUn agradecimiento a la gente que nos ha apoyado. A Miriam Miranda y Rode Murcia porque ellas han tomado la lucha como si fuera de ellas. Cuando nos iban a tumbar las casas, Miriam vino hasta ac\u00e1. A Rode la llamamos como tres veces al d\u00eda para ver que hacemos. Agradecer a ustedes que no sea la \u00faltima vez que vengan a compartir con nosotras\u201d, finaliza Kenia con sus gestos recurrentes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Nancy Garc\u00eda Abre las puertas de su hogar contando an\u00e9cdotas ocurrentes. Prepara t\u00e9 con diferentes hiervas y mientras nos invita a sentarnos a la mesa, comienza a narrar historias que inducen a soltar las carcajadas de quienes la acompa\u00f1an. En cada elocuci\u00f3n hay personajes olvidados que ella decide volver a nombrar. Y as\u00ed, entre risas y recuerdos, Kenia Sevilla, de la tribu Tolupana de Agalteca, nos cuenta sobre su vida y sus afanes a favor del respeto de los derechos humanos de las mujeres de su grupo \u00e9tnico. Kenia no habla solo a trav\u00e9s de su voz. Su cuerpo se mueve y parece una celebraci\u00f3n constante pese a la realidad que viven las mujeres de la Tribu a la que pertenece. Esta mujer se mud\u00f3 hace ochos a\u00f1os a la comunidad de Agalteca, una comunidad ubicada a dos kil\u00f3metros del norte de Olanchito. Aqu\u00ed hay casas construidas de cemento, la mayor\u00eda pintadas en amarillo y rojo. Hay muy pocas erigidas de adobe. \u201cMi mam\u00e1 decidi\u00f3 volver a sus ra\u00edces\u201d, dice, porque as\u00ed fue como Kenia regres\u00f3 a su comunidad. Fue su madre quien decidi\u00f3 comprar el terreno y cada domingo, a las cinco de la ma\u00f1ana, en compa\u00f1\u00eda de su esposo, visitaban aquel lugar con las paredes levantadas y los silencios presentes. Con el trabajo y el esfuerzo compartido, hoy tienen su hogar. En el viven con su hijastra, los animales, sus plantas y sus luchas. Kenia Sevilla, al momento de ser entrevistada. Foto: Nancy Garc\u00eda\/CESPAD \u201cTuve una ni\u00f1ez muy feliz\u201d Kenia es hija de un obrero de la Standard Fruit Company, y una madre dedicada al trabajo dom\u00e9stico no remunerado. Su vida cambi\u00f3 cuando su padre decide irse a los Estados Unidos, cuando apenas era una ni\u00f1a con once a\u00f1os. Su madre tambi\u00e9n toma la decisi\u00f3n de partir tras el \u201csue\u00f1o americano\u201d, cuando era una adolescente de quince a\u00f1os. La madre de Kenia creci\u00f3 en otra comunidad de la Tribu de Agalteca, en Sabaneta. Su abuelo quer\u00eda que su madre estudiara, por eso se mudaron a Olanchito y all\u00ed tuvo una infancia muy feliz. \u201cTuvimos muchas, muchas dificultades, pero supieron darnos lo necesario\u201d, destaca Kenia. Las compa\u00f1\u00edas de esta joven eran las hermanas de su madre y su abuela materna. El dinero no alcanzaba en el hogar, por lo que determinaron que ninguno de sus hijos e hijas asistieran al k\u00ednder. Ingresaron a la escuela p\u00fablica Joaqu\u00edn Reyes Tejeda en Olanchito. Sus estudios secundarios fueron divididos entre los colegios Francisco Mej\u00eda y el Guillermo Moore. Y despu\u00e9s, cerca de las playas y el calor de Trujillo estudi\u00f3 Educaci\u00f3n Primaria. Su adolescencia estuvo dedicada al estudio y concentrada en los aprendizajes de su abuela materna, quien le ense\u00f1\u00f3 a cocinar, a combinar plantas para elaborar recetas con recuerdos de sus ancestras. \u201cNo hice nada m\u00e1s. Aprend\u00ed a cocinar por mi abuela que vend\u00eda pan cuando se rezaba los novenarios. Antes se ten\u00eda la costumbre que lo que hac\u00edan los abuelos o sus padres a usted lo pon\u00edan. No como ahora, los padres hacen y los hijos est\u00e1n acostados\u201d, comenta Kenia con tristeza en su rostro. Secretaria del Concejo de la Tribu Tolupana de Agalta Instalada en la comunidad, Kenia conoci\u00f3 a familiares que compart\u00edan su mismo v\u00ednculo. Esos familiares lejanos, la invitaron a formar parte de una Caja Rural, espacio que le gust\u00f3 e inspir\u00f3 para involucrarse en la lucha de la Tribu Tolupana de Agalteca. En esas reuniones y primeros acercamientos, Kenia cargaba en sus manos una libreta. \u201cEllos miraron que siempre llevaba cuaderno para apuntar lo que dec\u00edan\u201d, recuerda. Su primo Arlen es el actual presidente y le propuso ser la secretaria del Concejo, idea que la deslumbr\u00f3. En el 2019, en una asamblea, el sue\u00f1o se hizo realidad. Kenia fue nombrada como la nueva secretar\u00eda. Desde ese espacio se da cuenta que a la mayor\u00eda de las mujeres de la Tribu las inmoviliza el desconocimiento y el olvido de su historia, debido a la imposici\u00f3n de otras formas de vivir su cultura. As\u00ed supo que es una de muchas mujeres que no habla Tol, la lengua de la Tribu Tolup\u00e1n. \u00abLos antepasados eran tan celosos que no compart\u00edan. Hab\u00eda personas que hablaban Tol, pero no la compartieron\u201d, se\u00f1ala, mientras medita que esa una de luchas que las mujeres pueden retomar para mantener viva su lengua. Otro de las luchas conquistadas es la integraci\u00f3n de mujeres en el Concejo de la Tribu. \u201cEste a\u00f1o tenemos la bendici\u00f3n de que el Concejo de Tribu de Agalteca estamos siete mujeres conform\u00e1ndolo, y un var\u00f3n, de los ocho miembros que somos\u201d, enfatiza. El Concejo fue elegido mediante asamblea y uno de los requisitos principales es ser ind\u00edgena. \u201cLos ladinos incorporados tienen voz, pero no voto\u201d. Foto: Nancy Garc\u00eda\/CESPAD &nbsp; Recuperar los territorios es recuperar su identidad Para Kenia, entre las principales luchas, el Concejo tiene que reforzar la identidad tolupana, el estudio por los convenios internacionales y leyes nacionales que protegen y garantizan el derecho a permanecer en sus territorios. \u201cEstudiar sobre el Convenio 169 y la m\u00e1s grande lucha es por recuperar nuestros territorios\u201d, destaca. Desde el 2019, cuando fue nombrada secretaria, Kenia se ha enfrentado a tres juicios por la recuperaci\u00f3n de los territorios. \u201cHay unas familias a las que el Estado les dio t\u00edtulos sobre nuestros t\u00edtulos ancestrales. Ese es el pleito, recuperar nuestros territorios. Incluso hay dos o tres colonias de Olanchito que pertenecen a nuestra tribu. Que est\u00e1n dentro de nuestro mapa\u201d, enfatiza. A trav\u00e9s de la realizaci\u00f3n de actividades y la solidaridad de otras organizaciones, han contratado abogados para recuperar los territorios. La defensa del territorio ha tra\u00eddo persecuci\u00f3n, amenazas con armas y hostigamiento. \u201cHemos hecho denuncias ante el Ministerio P\u00fablico, la Fiscal\u00eda de las Etnias, porque ellos a los abogados los amenazaron con armas para que no nos siguieran ayudando. Hubo una vez que derrumbaron cartas. Hay t\u00edtulos desde 1914, imag\u00ednese. Hace tiempos\u201d, recuenta Kenia. Kenia no ha sido v\u00edctima directa de persecuci\u00f3n, pero el Concejo del periodo anterior, fue atemorizado por<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":886,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[11,12,10],"class_list":["post-883","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-eventos","tag-cespad","tag-honduras","tag-mujeres"],"rttpg_featured_image_url":{"full":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG-20220724-WA0090.jpg",1600,1200,false],"landscape":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG-20220724-WA0090.jpg",1600,1200,false],"portraits":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG-20220724-WA0090.jpg",1600,1200,false],"thumbnail":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG-20220724-WA0090-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG-20220724-WA0090-300x225.jpg",300,225,true],"large":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG-20220724-WA0090-1024x768.jpg",960,720,true],"1536x1536":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG-20220724-WA0090-1536x1152.jpg",1536,1152,true],"2048x2048":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG-20220724-WA0090.jpg",1600,1200,false],"mailpoet_newsletter_max":["https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG-20220724-WA0090-1320x990.jpg",1320,990,true]},"rttpg_author":{"display_name":"MUj2025","author_link":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/author\/muj2025\/"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/category\/eventos\/\" rel=\"category tag\">Eventos<\/a>","rttpg_excerpt":"Por: Nancy Garc\u00eda Abre las puertas de su hogar contando an\u00e9cdotas ocurrentes. Prepara t\u00e9 con diferentes hiervas y mientras nos invita a sentarnos a la mesa, comienza a narrar historias que inducen a soltar las carcajadas de quienes la acompa\u00f1an. En cada elocuci\u00f3n hay personajes olvidados que ella decide volver a nombrar. Y as\u00ed, entre&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/883","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=883"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/883\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":887,"href":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/883\/revisions\/887"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-json\/wp\/v2\/media\/886"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=883"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=883"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cespad.org.hn\/mujeres\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=883"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}