La misión de observación electoral del CESPAD implementada con la Plataforma Juvenil Electoral, expresa su preocupación ante la interrupción del Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP). La caída del portal de resultados ha impedido a la ciudadanía acceder entiempo real a la información preliminar, generando incertidumbre en un contexto de alta competitividad electoral.

Este incidente es la consecuencia de una serie de decisiones y omisiones que alteraron la arquitectura normativa y operativa del sistema, reduciendo su capacidad para ofrecer información temprana verificable. Entre los elementos más críticos se encuentran:

  1. La eliminación, a horas de la elección, de las validaciones obligatorias previstas en la Enmienda No. 5 del Procedimiento Especial CNE PEG-UCCE-001-2025, que establecía reglas automáticas de balance y consistencia para determinar si un acta debía sumarse a la divulgación preliminar o publicarse marcada como “Con inconsistencias. No forma parte de la sumatoria.” Estas validaciones incluían controles esenciales, tales como impedir que un candidato apareciera con más votos que votantes registrados, verificar firmas requeridas, asegurar que el número de electores no excediera el registro biométrico y generar alertas ante discrepancias numéricas o de autenticación.
  2. La eliminación de estas reglas desactivó el mecanismo mínimo de certeza del TREP, pese a que habían sido adoptadas por unanimidad del Pleno y reafirmadas en el acuerdo político del 4de agosto como requisito indispensable. Su modificación también se apartó del artículo 279 dela Ley Electoral —que exige aprobar por consenso y con seis meses de anticipación los lineamientos de divulgación y transmisión— y del Pliego de Condiciones ratificado mediante el Comunicado CNE No. 028-2025, donde las validaciones formaban parte integral del diseño técnico.
  3. Las debilidades técnicas previamente advertidas no fueron corregidas. Como había señalado el CESPAD, la empresa adjudicada no completó el 100% de los entregables contractuales: no se verificó públicamente la versión final del TREP ni su sellado con triple llave; el simulacro nacional fue declarado no exitoso por el propio CNE; y persistían módulos sin prueba real, entre ellos divulgación, auditoría integral y escrutinio general. En este contexto, la posibilidad de interrupciones, degradación del servicio o fallas en la publicación era previsible.

Aunque los resultados del TREP son preliminares y no constituyen declaratoria, cumplen funciones democráticas esenciales al ofrecer tendencias tempranas verificables, reducir la especulación y la opacidad, permitir que la ciudadanía y los partidos contrasten las actas transmitidas con sus copias físicas y dar continuidad visual al flujo de ingreso de actas. Cuando el sistema cae, esa trazabilidad pública se rompe y se abre espacio para interpretaciones, rumores y tensiones que pueden escalaren escenarios de márgenes estrechos.

La certeza jurídica del proceso depende ahora del escrutinio completo de actas. Es indispensable recordar que el único resultado válido es el del escrutinio general —no el del TREP— y que todas las actas deben ser contadas, revisadas y documentadas, incluidas aquellas con inconsistencias, las rezagadas y las provenientes de contingencia. Este escrutinio está blindado por procedimientos formales, decisiones colegiadas y una trazabilidad documental que garantiza su validez.

Para que el escrutinio cumpla su función como garante de la certeza jurídica, es indispensable que cada actor ejerza su papel con responsabilidad y dentro de los márgenes que establece la ley. Con ese propósito, exhortamos:

  1. Al CNE a restablecer el portal de resultados y explicar con transparencia las causas de la falla; publicar cuántas actas ingresaron antes de la caída, cuántas están pendientes y cuántas fueron marcadas con inconsistencias; describir el impacto operativo de haber eliminado las validaciones biométricas; y garantizar un escrutinio público, riguroso y documentado.
  2. A los partidos políticos a abstenerse de proclamaciones anticipadas mientras no haya escrutinio final por parte del CNE y acompañarlo técnicamente respetando los cauces institucionales.
  3. A la ciudadanía a preservar la calma, acudir a fuentes oficiales y verificables, y comprender quela certeza no proviene de la rapidez, sino de la revisión completa de actas.
  4. A la comunidad internacional y en especial a la administración Trump, a observar y apoyar el proceso sin continuar emitiendo posicionamientos que ya han incidido en la voluntad popular y contribuido a tensionar el clima político. Los principios de no intervención y respeto a la autodeterminación de los pueblos son esenciales para que las decisiones electorales se definan en un marco estrictamente hondureño.

La estabilidad democrática no depende únicamente de que un sistema tecnológico “no se caiga”, sino de la capacidad del país para gestionar la incertidumbre conforme a la ley, preservar la integridad del escrutinio y actuar con responsabilidad institucional. El CESPAD continuará observando rigurosamente el proceso, documentando cada fase y aportando criterios técnicos para que la ciudadanía cuente con la mayor claridad posible en un momento determinante para Honduras.

Tegucigalpa MDC 02 de diciembre del 2025.