Escrito por Paula Servellón Sentadas en grupos y con cuestionarios en mano, las mujeres de las redes de Marcala, La Paz y Santa María comenzaron a responder preguntas clave la importancia de sus liderazgos en sus comunidades. Sus respuestas marcaron el inicio de las jornadas de intercambio de conocimientos de la escuela “Tejiendo Liderazgos”, un espacio donde lideresas rurales compartieron reflexiones fundamentales acerca de la importancia de su voz en la defensa de derechos de las mujeres. En este y otros encuentros, diversas lideresas rurales que participaron en la Escuela para Lideresas Rurales “Tejiendo Liderazgos”, impulsada por el proyecto Nosotras Construyendo Democracia, llevaron a cabo jornadas de réplica de conocimientos con redes de mujeres en comunidades de Marcala, La Paz y Santa María. Durante las jornadas, cinco facilitadoras compartieron conocimientos sobre los principios del liderazgo feminista, valores y su aplicación en el trabajo territorial. A través de metodologías participativas, se promovió la reflexión sobre cómo estos principios se manifiestan en la labor comunitaria de las lideresas, permitiéndoles valorar sus acciones de acompañamiento, defensa de derechos y organización colectiva. “Al participar en estos espacios uno aprende que como mujeres tenemos derechos y deberes, y que no debemos ser despreciadas ni desvalorizadas en ningún lugar”, compartió Dunia González, lideresa rural de Marcala, reconociendo así la importancia de su rol dentro de la comunidad. Asimismo, las facilitadoras abordaron la defensa de los derechos de las mujeres, profundizando en uno de los temas que más preocupa a las redes comunitarias: la violencia contra las mujeres. Desde el enfoque del liderazgo femenino, reflexionaron sobre los tipos de violencia existentes y la necesidad urgente de impulsar acciones colectivas y de incidir en los tomadores de decisión para desarrollar iniciativas que prevengan y erradicación esta problemática en los territorios. “Antes muchas mujeres no denunciaban, hoy lo hacen porque conocen sus derechos. Estas capacitaciones ayudan a que pierdan el miedo y puedan defenderse”, afirmó Fidelina Ávila, integrante de la Red de Mujeres de Marcala. En un contexto donde la representación política de las mujeres continúa siendo limitada, con solo 37 diputadas y 19 como alcaldesas[1] (a pesar de que constituyen el 53 % de la población), resulta más que urgente potenciar sus capacidades para una participación político-social plena. Esta realidad se vincula aún más con las demandas de la nueva Agenda de las Mujeres y Feministas de Honduras 2026-2029, que exhorta a las instituciones a reforzar su compromiso con los derechos de las mujeres mediante el fortalecimiento institucional con enfoque de género, la prevención y sanción de la violencia y los femicidios, la promoción de su participación política y el impulso de su autonomía económica y acceso a medios de vida. Las réplicas de estas acciones forman parte del proyecto “Nosotras Construyendo Democracia: Ciudadanía Activa de las Mujeres en Honduras”, impulsado por el Centro de Estudios de la Mujer–Honduras (CEM-H), el Centro de Estudios para la Democracia (CESPAD) y Oxfam Honduras, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Esta iniciativa busca fortalecer la democracia y promover políticas públicas a favor de la igualdad y la inclusión de las mujeres, creando espacios donde su participación sea reconocida y sus demandas integradas en la agenda municipal y nacional. [1] Basado en datos oficiales del Consejo Nacional Electoral (CNE), a partir del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
Lideresas de redes de mujeres fortalecen las capacidades de incidencia política en sus comunidades
Escrito por Paula Servellón En un contexto marcado por profundas desigualdades y barreras estructurales que históricamente han limitado el acceso de las mujeres a los espacios de toma de decisión[1], el fortalecimiento de sus capacidades políticas y organizativas a nivel local se presenta como una estrategia fundamental para avanzar hacia una democracia más inclusiva. En ese marco, mujeres integrantes de redes feministas organizadas, que participaron en la Escuela para Lideresas Rurales “Tejiendo Liderazgos”, un proceso formativo desarrollado como parte del proyecto Nosotras Construyendo Democracia, han comenzado a replicar estos conocimientos en sus comunidades. Este programa buscaba fortalecer sus habilidades en vocería, comunicación política y construcción de narrativas feministas desde los territorios. Las mujeres participantes reflexionaron sobre las lideresas hondureñas que se han convertido en modelos a seguir y el significado de ejercer liderazgo en sus comunidades. Las cuatro mujeres, procedentes de Intibucá, Ojojona y el Distrito Central, lideraron estos espacios con el objetivo de que más mujeres en sus localidades se reconozcan como sujetas políticas activas, capaces de incidir en la vida comunitaria y promover la agenda de derechos de las mujeres ante tomadores de decisión, tanto a nivel local como nacional. Durante las jornadas de réplica, se promovieron espacios de diálogo colectivo en los cuales las participantes reflexionaron sobre el liderazgo, las mujeres referentes en la historia del país que inspiran su acción política, y las transformaciones que desean hacer en sus comunidades. Como resultado, esta transmisión de conocimientos fortaleció la organización colectiva, promoviendo la participación de las mujeres en espacios de decisión tradicionalmente ocupados por hombres. Las réplicas promovieron el aprendizaje colectivo y el fortalecimiento de redes de sororidad entre las mujeres. Tras la finalización de estas réplicas, se espera que en los próximos meses el proceso de transmisión de conocimiento continúe extendiéndose a más comunidades del país. Las réplicas forman parte del proyecto “Nosotras Construyendo Democracia: Ciudadanía Activa de las Mujeres en Honduras”, impulsado por el Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H), el Centro de Estudios para la Democracia (CESPAD) y Oxfam Honduras, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). La iniciativa tiene como objetivo fortalecer la democracia y promover políticas públicas a favor de la igualdad y la inclusión de las mujeres, generando espacios donde su participación sea reconocida y sus demandas integradas en la agenda municipal y nacional. [1] “Primera encuesta nacional sobre la percepción de las mujeres en política | presentación del estudio no°1 sobre los mecanismo que bloquean la participación política”, octubre 2025, https://cespad.org.hn/wp-content/uploads/2025/10/20251015-RESUMEN-ESTUDIO-N.1.pdf
Segundo monitoreo del CESPAD: un compromiso «cosmético» y discursos inconsistentes y superficiales
El Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), presentó el segundo informe de monitoreo, titulado: “Entre la mención y la omisión: presentación del monitoreo N0.2. Nuevos hallazgos y tendencias de cara al cierre electoral”. El hallazgo es doblemente alarmante: existe una brecha fuerte entre lo que prometen y lo que planean la y los candidatos a la presidencia, mientras la violencia política dirigida hacia mujeres candidatas y lideresas ha alcanzado un nivel crítico durante la fase final de la campaña, evidenciando profundas brechas estructurales en la cultura democrática del país.
Mujeres organizadas transforman el arte en demandas políticas y en una reinterpretación de la lucha histórica
Con dos intervenciones artísticas: “La Mariposa” y “Tejiendo Voces”, el Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), junto a las organizaciones que lideran el proyecto “Nosotras Construyendo Democracia, Ciudadanía Activa de las Mujeres en Honduras”, llevó a cabo una acción que busca resignificar la lucha histórica de las mujeres. Esta iniciativa convierte el arte en una narrativa de exigencia política, y se realizó en conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres.
En imágenes, así culminó Encuentro de Defensoras de los Bienes Comunes de la Naturaleza
Escrito por: Nancy García Son las cinco de la mañana. Se oyen los pasos, el agua que cae y el canto de los pájaros. Se huele y siente el olor a café y la emoción de las mujeres por encontrarse con el mar. El centro Wagucha, en Trujillo, las recibe para finalizar el Encuentro de Mujeres Defensoras, un espacio que les permitió hablas de sus vidas, intercambiar experiencias y cimentar, con mayor fuerza, la convicción de lucha a favor de los bienes naturales de sus pueblos. Wagucha es una palabra garífuna que significa nuestra raíz. Y su significado es oportuno y conciso para finalizar un encuentro con más de sesenta mujeres que observan y piden permiso al mar para poder navegar sobre sus olas saladas. A la par de ese mar, está el agua dulce, un río tierno y silencioso. Las mujeres comienzan a nadar, disfrutan. Llegan niños y niñas de la comunidad. Transcurridas las horas, la facilitadora, Alexandra Suazo, las invita a formar un círculo para el ejercicio de sanación. Foto: CESPAD. Velas blancas, rosas blancas, papeles, lápices y sentadas en círculo, fue el inicio de un espacio para que las mujeres pudieran escuchar e iniciar el ejercicio de sanación. Foto: CESPAD. Las mujeres escuchan atentas a Alexandra Suazo, quién comienza la reflexión hablando de las cargas que han acumulado a la largo de la historia y que al no expresarse en palabras el cuerpo manifiesta el dolor. Foto: CESPAD. Cierran sus ojos y hacen introspección de lo que han guardado y buscan en sus memorias los dolores, sentires, las historias que han callado a lo largo de sus vidas. Foto: CESPAD. Las mujeres trazan un caracol con sus cuerpos. Desde la mayor a la menor. Y en ese caracol se pide observar cómo las abuelas, madres y todas las ancestras han transmitido sabiduría. Foto: CESPAD. Agarran las velas, las encienden con fósforos y nombran a esa persona que ha sido importante en su andar. Los nombres comienzan a escucharse desde adentro del caracol hasta la última. Foto: CESPAD. Luego se comparte la flor. Está vez, son las más jóvenes las que comienzan. Comparten la flor con la compañera que tienen a su par y le regalen una frase. Algunas se dicen: «que la lucha te dé más fuerza», «que seas feliz, » es bonito haberte conocido». Foto: CESPAD. En una hoja colocan las palabras que no pudieron decirle a una persona en su momento. Esa frase es para ellas. El fuego se las lleva. El mar, el aire, las miradas y los textos se quedan en ese círculo y en ese instante en que las mujeres pudieron reflexionar. Foto: CESPAD. Se abrazan y agradecen. El sonido de los tambores se hace presente y la fiesta arranca con las cargas de sus hombros, hechas cenizas.16
Entre dudas y esperanzas, feministas celebran paridad de género en la elección de la nueva Corte Suprema de Justicia de Honduras
Escrito por: Aimée Cárcamo La Corte Suprema de Justicia que resulte electa para el período 2023-2030 deberá incluir al menos siete mujeres entre los 15 magistrados que integran el Poder Judicial, según el mandato de la nueva ley orgánica de la Junta Nominadora que ha venido a marcar un avance importante hacia la equidad de género. Desde 2002 a la fecha, los cargos de magistrados han sido ocupados por 28 hombres y 17 mujeres, de allí que el actual proceso de selección es visto con esperanza por el movimiento feminista que desde el siglo pasado ha luchado en las calles por el reconocimiento de sus derechos y capacidades. Sin embargo, las fuentes consultadas coinciden en que una mayor presencia de mujeres en la Corte no necesariamente implica que los derechos humanos de este segmento de la población, que es mayoritario con 4.9 millones versus los hombres, con 4.6 millones (INE), serán una prioridad. Una Corte masculina Hasta el triunfo de Xiomara Castro en las elecciones generales de noviembre de 2021, que la convirtieron en la primer mujer presidenta de Honduras, la Corte Suprema de Justicia era el único poder del Estado que había estado presidido por una mujer. En el 2002, después de más de 120 años de un puesto ocupado solo por hombres, Vilma Morales asumió la titularidad en el Poder Judicial. Pero después de ella ninguna mujer ha vuelto a mandar desde esa silla. La disparidad de género ha sido notoria también en los cargos de magistrados porque los hombres han sido mayoría. Antes de 2002, el Congreso Nacional elegía a los magistrados sin un proceso de selección previo, como el que empezó a realizar la Junta Nominadora después de su creación, en 2001, mediante una reforma constitucional. Los 15 magistrados electos para el período 2002-2009 eran nueve mujeres (entre ellas Morales) y ocho hombres. Pero desde allí las mujeres no han vuelto a tener tal superioridad numérica y la desventaja a la que se enfrentan ha tenido que ver, en parte, con la escasa participación y también con un proceso de selección en el cual los hombres son mayoría. Para el caso, en el proceso de selección de magistrados del período 2008-2009, de un total de 200 candidatos, tanto los que fueron propuestos por las siete organizaciones que integran la Junta Nominadora como los autopropuestos, 137 eran hombres y 63 mujeres. Es de mencionar que, entre los propuestos por la JN, 78 eran hombres y 39 mujeres. Proporción de mujeres y hombres en la CSJ 2002-2023 Período Magistrados hombres Magistradas mujeres 2002-2009 6 9 2009-2016 12 3 2016-2023 10 5 En el actual proceso de selección, por mandato de la nueva ley orgánica de la Junta Nominadora, todos los participantes son autopropuestos: se postularon 132 hombres y 53 mujeres. Otro dato que llama la atención es que de los 56 integrantes de las Juntas Nominadoras que se han formado desde el período 2001-2002 al 2022-2023, 43 han sido hombres y solo 13 mujeres, entre propietarios y suplentes. Paridad de género en la nueva ley y la elección de la nueva CSJ En dos sesiones realizadas el 16 y 18 de julio pasado, el Congreso Nacional aprobó la Ley Especial de Organización y Funcionamiento de la Junta Nominadora para la Proposición de Candidaturas a Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, enviada por el Poder Ejecutivo, a través de la Secretaría de Transparencia y Anticorrupción. Si bien en la ley aprobada se eliminaron o modificaron algunos incisos torales que contenía el proyecto original, se le considera un avance hacia el establecimiento del Estado de derecho y la equidad de género. Mientras la ley de la Junta Nominadora anterior no incluía ninguna disposición relativa a la paridad de género, la normativa actual manda que la nómina, de al menos 45 candidatos que debe ser enviada al Congreso Nacional, esté integrada por las 23 mujeres y los 22 hombres mejor evaluados. “En ningún caso podrá variarse la proporcionalidad entre mujeres y hombres”, señala el artículo 21. Además, obliga a que de los 15 magistrados de la Corte Suprema de Justicia que sean elegidos, por mayoría calificada en el Congreso, al menos siete sean mujeres. En el caso de los integrantes de la Junta Nominadora, la nueva ley también manda que al menos uno de los representantes de las siete organizaciones, ya sea el titular o el suplente, debe ser mujer. Candidatos al cargo de magistrados de la CSJ Período JN Hombres Mujeres Total 2008-2009 137 63 200 2022-2023 97 37 134 Lucha feminista “Esta ley que obliga a la inclusión de las mujeres es el resultado de la lucha que históricamente el movimiento feminista ha hecho en el país para visibilizar el papel de las mujeres y su capacidad en todos estos espacios”, dijo la coordinadora del Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla, Merly Eguigure. Uno de los principales logros del movimiento feminista fue el reconocimiento, en 1955, del derecho de las mujeres a ejercer el sufragio, rememoró la entrevistada, quien planteó, además, que “si no fuera a través de ese mecanismo es probable que las mujeres ni siquiera estarían en la Junta Nominadora, porque siempre se han visto estos espacios de toma de decisiones como espacios eminentemente masculinos, donde se cree que las mujeres no tenemos capacidad de aportar”. De su lado, la coordinadora del Equipo Jurídico por los Derechos Humanos (EJDH) en Honduras, Claudia Hermannsdörfer, declaró que la nueva normativa es parte de un proceso con el que las mujeres “vamos ganando espacios y a la larga van a haber beneficios”. Según su criterio, esos cambios son “correctos” y tienen como objetivo presionar, motivar e impulsar que más mujeres participen en los espacios públicos. Sin garantía Sin embargo, Eguigure y Hermannsdörfer coincidieron en que la presencia de más magistradas en la Corte Suprema no es garantía ni significa que las escogidas van a abogar por los derechos humanos de las mujeres ni que ese tema será tratado con la seriedad que amerita. Para el caso, en la actual
Esto exigen las mujeres organizadas a la y los candidatos presidenciales en Honduras
En conferencia de prensa, el Centro de Estudios de la Mujer de Honduras (CEM-H), El Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), El Foro de Mujeres Políticas de Honduras (FMPH), Plataforma 25 de Noviembre (P25N), la Red de Mujeres Rurales de Honduras (REDMUH) y la Articulación de Mujeres de la Vía Campesina, hicieron un llamado públicamente a la candidata y a los candidatos a la presidencia de Honduras a asumir compromisos firmes con los derechos de las mujeres, a través de la firma de un Pacto Social y Fiscal por los Derechos de las Mujeres y la construcción de un clima de no violencia política hacia las mujeres en el actual proceso electoral. Estos son los principios rectores del Pacto Igualdad y No Discriminación: desmontar las barreras estructurales que perpetúan la desigualdad; justicia social y redistribución. Avanzar hacia un sistema fiscal progresivo que garantice inversión en los derechos de participación y transparencia: las mujeres y sus organizaciones deben tener voz y voto en la formulación, implementación y evaluación de las políticas públicas, así como su sostenibilidad. Igualdad y No Discriminación: desmontar las barreras estructurales que perpetúan la desigualdad. Justicia Social y Redistribución: avanzar hacia un sistema fiscal progresivo que garantice inversión para asegurar el cumplimiento de los derechos de las mujeres. Participación y Transparencia: las mujeres y sus organizaciones deben tener voz y voto en la formulación, implementación y evaluación de las políticas públicas. Sostenibilidad y Corresponsabilidad: el Estado, el sector privado y la sociedad deben comprometerse con un marco fiscal sostenible que priorice la igualdad de género. Las mujeres hondureñas representan más de la mitad de la población y han sostenido históricamente la vida y la economía del país. Exigen a la élite política un compromiso real, medible y con presupuesto, que no quede en promesas vacías ni en discursos electorales. El pacto no es negociable: es una hoja de ruta para garantizar los derechos de las mujeres y avanzar hacia una Honduras más justa, igualitaria y libre de violencia.
Las mujeres exigimos compromisos reales: Pacto Social y Fiscal por los Derechos de las Mujeres
Las organizaciones de la Plataforma 25 de Noviembre, junto a otras organizaciones feministas y de mujeres firmantes, convocamos a esta conferencia de prensa para llamar públicamente a la candidata y a los candidatos a la Presidencia de Honduras a asumir compromisos firmes con los derechos de las mujeres, a través de la firma de un Pacto Social y Fiscal por los Derechos de las Mujeres y la construcción de un clima de no violencia política hacia las mujeres en el actual proceso electoral. Principios rectores del Pacto El pacto se sustenta en cuatro principios fundamentales: Igualdad y No Discriminación: desmontar las barreras estructurales que perpetúan la desigualdad. Justicia Social y Redistribución: avanzar hacia un sistema fiscal progresivo que garantice inversión en los derechos de las Participación y Transparencia: las mujeres y sus organizaciones deben tener voz y voto en la formulación, implementación y evaluación de las políticas públicas. Sostenibilidad y Corresponsabilidad: el Estado, el sector privado y la sociedad deben comprometerse con un marco fiscal sostenible que priorice la igualdad de género. Demandas principales Con este pacto, exigimos que quienes aspiran a gobernar el país asuman compromisos concretos que garanticen la vida, la dignidad y la igualdad de las mujeres hondureñas, entre los que destacan: Presupuesto con enfoque de género y Política Fiscal Asignar progresivamente un mínimo del 20% del presupuesto institucional a programas de igualdad. Etiquetar L58 millones anuales para la Ley Integral contra la Violencia hacia las Reformar la Ley Orgánica de Presupuesto para incluir la perspectiva de género y renovar el convenio interinstitucional de Ciudad Eliminación de impuestos discriminatorios Exonerar del ISV los productos de higiene menstrual y garantizar su inclusión en la canasta básica. Destinar al menos el 20% del impuesto sobre bebidas alcohólicas a Casas Refugio y medidas de protección para mujeres sobrevivientes de violencia y programas de prevención de violencia contra las mujeres y las niñas. Incentivos para la igualdad laboral Crear un régimen de incentivos fiscales con enfoque territorial para empresas que acrediten prácticas de Supervisar el cumplimiento de los Artículos 44 y 46 de la Ley de Igualdad de Suspender exoneraciones a empresas que incumplan compromisos en materia de derechos de las mujeres. Inversión social para garantizar derechos Financiar con al menos L 80 millones anuales las Casas Refugio y centros de atención Impulsar la aprobar e implementación la Ley Alerta Morada, con un financiamiento de L 216 millones. Ampliar los Juzgados Especializados en Violencia contra las Mujeres y fortalecer el Ministerio Público. Transformar CREDIMUJER en un programa integral de autonomía económica con un fondo mínimo de L 105 millones Impulsar una Reforma Agraria Integral con perspectiva de genero que asegura la tenencia de la tierra y acceso a tecnología para las mujeres Respaldar la aprobación de la Ley y Política Nacional de Cuidados, asignando al menos el 10% del presupuesto institucional a servicios e infraestructura de Acceso a salud y justicia con enfoque de género Garantizar servicios de salud sexual y Fortalecer la línea 114 Mujer “Vivir sin miedo” y su articulación con el Impulsar la aprobación de una Ley contra la violencia política hacia las mujeres y asegurar el cumplimiento del 15% de la deuda política para el fortalecimiento del liderazgo femenino y una reforma electoral que garantice la participación en condiciones de igualdad a las Nuestro llamado Las mujeres hondureñas representamos más de la mitad de la población y hemos sostenido históricamente la vida y la economía del país. Exigimos a la elite política un compromiso real, medible y con presupuesto, que no quede en promesas vacías ni en discursos electorales. Este pacto no es negociable: es una hoja de ruta para garantizar los derechos de las mujeres y avanzar hacia una Honduras más justa, igualitaria y libre de violencia. 2 de septiembre de 2025 – Tegucigalpa, Honduras Centro de Estudios de la Mujer Honduras (CEM-H), El Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), El Foro de Mujeres Políticas de Honduras (FMPH), Plataforma 25 de Noviembre (P25N), Red de Mujeres Rurales de Honduras (REDMUH), Articulación de Mujeres de la Vía Campesina.
Jóvenes concluyen talleres de ciberactivismo digital para promover la defensa de los derechos de las mujeres
Escrito por Paula Servellón Con determinación y compromiso, más de 20 jóvenes feministas culminaron con éxito los talleres de ciberactivismo digital “Por los derechos de las mujeres”. Este proceso de formación busca fortalecer la participación digital de las jóvenes, posicionar la Agenda de las Mujeres y Feministas de Honduras y convertir el espacio digital una plataforma imprescindible para visibilizar sus derechos y demandas. Estos talleres se realizan en el marco del proyecto “Nosotras Construyendo Democracia: Ciudadanía Activa de las Mujeres en Honduras”. La iniciativa, impulsada por el Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H), el Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), OXFAM Honduras y la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID), tiene como objetivo promover la democracia y promover políticas públicas a favor de los derechos de las mujeres. En un contexto en el cual el 77 %[1] de las mujeres en Honduras ha sufrido violencia digital y donde representan el 54% del padrón electoral para las elecciones generales del 2025, el ciberactivismo se convierte en una herramienta clave para disputar los espacios digitales y exigir respeto, igualdad y derechos. Aunque las redes sociales son espacios donde se construye opinión y se genera debate público, también circulan noticias falsas, discursos de odio, desinformación y comentarios estereotipados contra las mujeres y sus propuestas. Frente al entorno hostil en las plataformas digitales, que desincentiva la participación femenina en política, en causas sociales y en la promoción de políticas públicas sensibles a sus necesidades, el activismo digital se presenta como una vía para resistir y alzar la voz. Durante casi dos meses, las jóvenes participantes, provenientes de diversas organizaciones feministas, se capacitaron en el uso estratégico de las redes sociales para la participación ciudadana con enfoque de género. Entre los temas abordados se citan la creación de mensajes y campañas con narrativas feministas, el ciberactivismo como herramienta de incidencia, la seguridad y protección en línea, así como los principales desafíos del mundo digital. Nazlin García, Coordinadora del Programa de Derechos de las Mujeres de OXFAM Honduras, expresó que el activismo digital contribuirá al fortalecimiento de la democracia porque “permite visibilizar demandas, analizar críticamente los discursos dominantes y monitorear el comportamiento de candidaturas y autoridades.” De esta manera, se puede verificar si se generan propuestas que incluyan las voces y necesidades de las mujeres, construyendo así una democracia verdaderamente inclusiva e igualitaria. Jinny Pineda, una de las jóvenes que participó activamente en el proceso de formación, compartió que una de las principales lecciones aprendidas fue comprender “el alcance incalculable que tienen las redes sociales”, y cómo estas pueden convertirse en una herramienta poderosa para “concientizar a las personas involucradas en los procesos políticos, para que caminemos hacia una verdadera democracia”. Para ella, el impacto que busca lograr con lo aprendido es “sensibilizar a la población para construir un país donde las mujeres sean tomadas en cuenta en todas las decisiones.” Por su parte, Allison Sarmiento destacó que “en redes sociales hemos visto muchos discursos de odio hacia las mujeres, cuando lo único que hemos hecho es informar a la población sobre nuestras demandas”. Ella considera que el ciberactivismo es el canal por donde “las demandas de las mujeres no solo se escucharán en Honduras, sino también a nivel internacional” y contribuir a “lograr que las mujeres vivan libres, seguras y sin violencia”. [1] Estudio de ciberviolencia contra mujeres en Honduras, Centro de Derechos de la Mujer, Enero 2023, https://derechosdelamujer.org/wp-content/uploads/2023/02/Estudio-ciberviolencia-contra-mujeres-2023.pdf, consultado el 14 de julio de 2025
Finaliza con éxito la Escuela de Liderazgo Interpartidario para candidatas a cargos de elección popular
Escrito por Paula Servellón Con gran entusiasmo, más de 20 candidatas de diversos partidos políticos culminaron con éxito la Escuela de Liderazgo Político Interpartidario, una iniciativa de formación impulsada por el Centro de Estudios de la Mujer – Honduras (CEM-H) en alianza con el Foro de Mujeres Políticas de Honduras (FMPH). Estos talleres, parte fundamental del proyecto “Nosotras Construyendo Democracia: Ciudadanía Activa de las Mujeres en Honduras”, buscan fortalecer la participación de las mujeres en la política y promover la igualdad de género en el ámbito democrático. La iniciativa cuenta también con la participación del Centro de Estudios para la Democracia (CESPAD) y OXFAM Honduras, y recibe el respaldo financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Este esfuerzo conjunto refleja el compromiso de diferentes actores en la promoción de liderazgos femeninos sólidos que contribuyan a una democracia más inclusiva y participativa en Honduras. En un contexto político donde las mujeres representan la mayoría de votantes en las elecciones de noviembre de 2025 en Honduras y exigen soluciones concretas tras haber sido invisibilizadas en la agenda pública del país, estos espacios de formación representan una oportunidad para fortalecer el conocimiento en el ámbito político y potenciar su liderazgo, promoviendo su participación en los procesos electorales en igualdad de condiciones con los hombres. Históricamente, las mujeres han enfrentado una diversidad de obstáculos que limitan su participación política, lo que se traduce en una baja representación en espacios importantes para la toma de decisiones como el Congreso Nacional y las municipalidades, en los que se registra un 27% y apenas un 7% de participación de las mujeres, respectivamente. El fin ulterior de esta iniciativa es que las mujeres lleguen a espacios de toma de decisiones desde los que impulsen iniciativas orientadas al desarrollo y el bienestar de las mujeres hondureñas. Foto: CESPAD. Durante casi dos meses, las participantes, provenientes de los departamentos de Comayagua, Francisco Morazán, Cortés y La Paz, se capacitaron en temas fundamentales como la historia del feminismo en Honduras, los derechos humanos y políticos de las mujeres. También, sobre la legislación nacional e internacional que respalda la igualdad de género, como los instrumentos Beijing+5, la Convención Para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW), la Convención para la Erradicación de todas las formas de Violencia Contra la Mujer y el Convenio 169 sobre los derechos de las poblaciones indígenas. Foto: CESPAD. Además, las candidatas adquirieron conocimientos sobre el funcionamiento del Congreso Nacional, las normas parlamentarias y las herramientas para la elaboración de proyectos de ley con perspectiva de género. De igual forma, aprendieron técnicas de negociación, incidencia política y comunicación estratégica, con el fin de ejercer su liderazgo de manera efectiva y generar un impacto positivo. Foto: CESPAD. Los talleres se convirtieron en un espacio de formación, de diálogo y construcción colectiva, donde las candidatas realizaron ejercicios prácticos como la formulación de propuestas, que incluyen estrategias para atender los desafíos que enfrentan las mujeres, identificados en el marco de lo que establece la Política Nacional de la Mujer. También se presentaron propuestas relacionadas con la creación de un pacto de no agresión entre mujeres políticas, iniciativas para promover la participación de la mujer en el interior de los partidos políticos, y propuestas legislativas destinadas a mejorar las condiciones de vida de la población femenina. Foto: CESPAD Según Honorina Rodríguez, integrante del FMPH y coordinadora del proceso formativo, la Escuela fue un paso fundamental para que las candidatas conozcan y comprendan la historia de lucha de las mujeres en el país, que reconozcan su papel en la transformación social y en la construcción de alianzas entre candidatas. “Es importante que las mujeres que aspiran a cargos de elección, en diputaciones y alcaldías, conozcan la agenda de las mujeres, primero para ellas mismas, luego para los espacios donde actúan y, por supuesto, para promover, apoyar y gestionar leyes en beneficio de niñas, jóvenes y mujeres en todo el país”, agregó. Foto: CESPAD. Carmen Maldonado participó activamente en el proceso de formación. Es candidata a diputada por el partido Libertad y Refundación (LIBRE) y al finalizar los talleres expresó, “las mujeres que estamos aquí debemos unirnos y unir a las demás mujeres, para orientarlas y que tomen conciencia de la labor que tenemos que hacer”. Por su parte, Miriam Castillo, candidata a diputada por el Partido Liberal (PL), señaló que “en los espacios políticos hay mucha exclusión hacia la mujer”. Sin embargo, agregó que “al formarse día con día las candidatas pueden llegar a tener un efecto multiplicador en beneficio de la sociedad. Sí marcamos la unidad, podemos marcar la diferencia en el Congreso Nacional para trabajar a favor de los derechos de todas”.