El Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), el Centro de Estudios de la Mujer Honduras (CEM-H) y OXFAM-H, en el marco del proyecto “Nosotras construyendo democracia, ciudanaía activa de mujeres en Honduras”, con el apoyo financieron de la AECID, presentaron el primer estudio de una serie de investigaciones que se desprenden de la Primera Encuesta Nacional sobre la Percepción de las Mujeres en Política. El informe, titulado «Mecanismos que bloquean la participación política de las mujeres en Honduras», ofrece un diagnóstico exhaustivo y basado en evidencia sobre el estado de la participación de las mujeres y las barreras estructurales que la obstaculizan en el país. A pesar de los avances normativos internacionales y la adopción de mecanismos de paridad en el sistema electoral hondureño, la participación política y la representación de las mujeres en los espacios de toma de decisiones sigue siendo un desafío estructural y democrático. El ideal de la democracia paritaria choca constantemente con la realidad de un sistema político fuertemente arraigado en el patriarcado y la exclusión histórica. Este esfuerzo investigativo busca ir más allá del análisis de datos electorales para analizar la raíz del problema: la percepción ciudadana y los imaginarios colectivos que configuran el acceso y ejercicio del poder. La metodología del estudio combina el rigor cuantitativo de una encuesta nacional representativa con la profundidad cualitativa de grupos focales y entrevistas Radiografía de la exclusión: acápites clave del estudio El documento desmantela los mecanismos de exclusión a través de un análisis profundo y segmentado que aborda las múltiples dimensiones del bloqueo a la participación femenina: Percepción de las barreras y desafíos: Este apartado examina las limitaciones estructurales, abordando las barreras legales e institucionales que, pese a la normativa de paridad, permiten mecanismos de elusión o incumplimiento. Destaca, además, cómo la ausencia de recursos económicos y la marcada cultura machista dentro de los partidos políticos actúan como filtros excluyentes. Factores socioculturales y estereotipos de género: Analiza cómo los estereotipos de género asocian el liderazgo y el poder con lo masculino. Esto influye directamente en la percepción ciudadana sobre la capacidad, la idoneidad y la credibilidad de las mujeres para ejercer la política, perpetuando el rol de la mujer en el ámbito privado. Violencia política de género: El estudio aborda la violencia política de género como una barrera clave, sistemática y deliberada, diseñada para desalentar, sancionar y expulsar a las mujeres del espacio público. Participación y liderazgo de las mujeres: Ofrece un contraste revelador: por un lado, se exponen los niveles reales de participación de las mujeres en cargos públicos, y por el otro, la alta aceptación ciudadana de la paridad de género. Evaluación del desempeño de las mujeres en cargos públicos: Presenta la valoración ciudadana del desempeño de las mujeres que han logrado ocupar cargos en los diferentes niveles de gobierno, revelando una percepción generalmente positiva de su gestión, caracterizada por la transparencia y el enfoque social. Sistema de partidos y representación: Se explora la percepción sobre el rol de los partidos políticos y cómo estos fungen como barreras al limitar la apertura y la meritocracia para incorporar a las mujeres en los espacios de poder y toma de decisiones. El papel de la institucionalidad electoral: Analiza el rol y la efectividad de la institucionalidad electoral (CNE, TJE), examinando la existencia de mecanismos y estrategias para evadir la paridad por parte de los partidos y la ineficacia o inoperancia de instrumentos como el Protocolo contra la violencia política de género. Datos y porcentajes clave de la encuesta El informe detalla los siguientes hallazgos y datos de percepción, destacando los aspectos más relevantes del problema: Apoyo ciudadano a la paridad: La encuesta nacional indica una amplia aceptación de la paridad de género, alcanzando un 87.3%. Participación real vs. meta legal: A pesar de la amplia aceptación, los porcentajes de participación de las mujeres en cargos públicos son bajos, sin alcanzar el 30% establecido en la ley. La representación en el Congreso Nacional es del 27% y en las corporaciones municipales es de apenas el 6.37%. Percepción de la dificultad: El 64.9% de las personas encuestadas indicó que la participación política es más difícil para las mujeres en comparación con los hombres. Barrera principal identificada: El obstáculo más calificado por los encuestados es la «Cultura machista en los partidos políticos», con el 39.7% asignándole la máxima calificación de afectación (10/10). Invisibilización de barreras: Solo el 45.2% de las personas encuestadas percibe que existen barreras que dificultan la participación de las mujeres en política, mientras que el 54.8% opina lo contrario, lo que el estudio vincula a la naturalización de la discriminación de género. Violencia política: El 31.5% de las personas encuestadas afirmó conocer o haber escuchado de alguna mujer que haya sido víctima de violencia política. Valoración sobre desempeño: La población valora positivamente la gestión de las mujeres en los diferentes niveles, sin emabargo, esta acepatción no se traduce a representación. Presidencia 48.6%, diputaciones 53.9% y alcaldías 56.4%. Barreras institucionales: Los bloqueos creados a partir de candados institucionales se convierten en uno de los bloqueos más importantes, pues aunque las mujeres participen al momento de avanzar hacia las elecciones generales el sistema de leyes y el sistema electoral les bloquea la posibilidad. Reflexión clave del Estudio El estudio aborda una de las contradicciones más profundas del sistema político, señalando un pilar estructural del patriarcado: La carga de los cuidados asignados culturalmente a las mujeres es uno de los principales obstáculos; sin embargo, no es percibida como una barrera importante por la mayoría de las personas encuestadas. Esto es un reflejo de la cultura patriarcal que invisibiliza esta carga y los aportes de las mujeres a la sociedad. Esta reflexión es crucial, ya que el estudio enfatiza que esta falta de reconocimiento de la carga de cuidados, que impacta directamente en el tiempo y recursos disponibles de las mujeres para la vida pública, responde a un sistema patriarcal intrínsecamente relacionado con el capitalismo, donde el mantener a las mujeres en el ámbito privado es funcional al sistema. El desafío, por lo tanto, no es solo legal, sino cultural: requiere desmontar la división sexual del trabajo mediante políticas públicas y el reconocimiento ciudadano para ampliar el debate hacia una democracia paritaria real.
Esto exigen las mujeres organizadas a la y los candidatos presidenciales en Honduras
En conferencia de prensa, el Centro de Estudios de la Mujer de Honduras (CEM-H), El Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), El Foro de Mujeres Políticas de Honduras (FMPH), Plataforma 25 de Noviembre (P25N), la Red de Mujeres Rurales de Honduras (REDMUH) y la Articulación de Mujeres de la Vía Campesina, hicieron un llamado públicamente a la candidata y a los candidatos a la presidencia de Honduras a asumir compromisos firmes con los derechos de las mujeres, a través de la firma de un Pacto Social y Fiscal por los Derechos de las Mujeres y la construcción de un clima de no violencia política hacia las mujeres en el actual proceso electoral. Estos son los principios rectores del Pacto Igualdad y No Discriminación: desmontar las barreras estructurales que perpetúan la desigualdad; justicia social y redistribución. Avanzar hacia un sistema fiscal progresivo que garantice inversión en los derechos de participación y transparencia: las mujeres y sus organizaciones deben tener voz y voto en la formulación, implementación y evaluación de las políticas públicas, así como su sostenibilidad. Igualdad y No Discriminación: desmontar las barreras estructurales que perpetúan la desigualdad. Justicia Social y Redistribución: avanzar hacia un sistema fiscal progresivo que garantice inversión para asegurar el cumplimiento de los derechos de las mujeres. Participación y Transparencia: las mujeres y sus organizaciones deben tener voz y voto en la formulación, implementación y evaluación de las políticas públicas. Sostenibilidad y Corresponsabilidad: el Estado, el sector privado y la sociedad deben comprometerse con un marco fiscal sostenible que priorice la igualdad de género. Las mujeres hondureñas representan más de la mitad de la población y han sostenido históricamente la vida y la economía del país. Exigen a la élite política un compromiso real, medible y con presupuesto, que no quede en promesas vacías ni en discursos electorales. El pacto no es negociable: es una hoja de ruta para garantizar los derechos de las mujeres y avanzar hacia una Honduras más justa, igualitaria y libre de violencia.
Las mujeres exigimos compromisos reales: Pacto Social y Fiscal por los Derechos de las Mujeres
Las organizaciones de la Plataforma 25 de Noviembre, junto a otras organizaciones feministas y de mujeres firmantes, convocamos a esta conferencia de prensa para llamar públicamente a la candidata y a los candidatos a la Presidencia de Honduras a asumir compromisos firmes con los derechos de las mujeres, a través de la firma de un Pacto Social y Fiscal por los Derechos de las Mujeres y la construcción de un clima de no violencia política hacia las mujeres en el actual proceso electoral. Principios rectores del Pacto El pacto se sustenta en cuatro principios fundamentales: Igualdad y No Discriminación: desmontar las barreras estructurales que perpetúan la desigualdad. Justicia Social y Redistribución: avanzar hacia un sistema fiscal progresivo que garantice inversión en los derechos de las Participación y Transparencia: las mujeres y sus organizaciones deben tener voz y voto en la formulación, implementación y evaluación de las políticas públicas. Sostenibilidad y Corresponsabilidad: el Estado, el sector privado y la sociedad deben comprometerse con un marco fiscal sostenible que priorice la igualdad de género. Demandas principales Con este pacto, exigimos que quienes aspiran a gobernar el país asuman compromisos concretos que garanticen la vida, la dignidad y la igualdad de las mujeres hondureñas, entre los que destacan: Presupuesto con enfoque de género y Política Fiscal Asignar progresivamente un mínimo del 20% del presupuesto institucional a programas de igualdad. Etiquetar L58 millones anuales para la Ley Integral contra la Violencia hacia las Reformar la Ley Orgánica de Presupuesto para incluir la perspectiva de género y renovar el convenio interinstitucional de Ciudad Eliminación de impuestos discriminatorios Exonerar del ISV los productos de higiene menstrual y garantizar su inclusión en la canasta básica. Destinar al menos el 20% del impuesto sobre bebidas alcohólicas a Casas Refugio y medidas de protección para mujeres sobrevivientes de violencia y programas de prevención de violencia contra las mujeres y las niñas. Incentivos para la igualdad laboral Crear un régimen de incentivos fiscales con enfoque territorial para empresas que acrediten prácticas de Supervisar el cumplimiento de los Artículos 44 y 46 de la Ley de Igualdad de Suspender exoneraciones a empresas que incumplan compromisos en materia de derechos de las mujeres. Inversión social para garantizar derechos Financiar con al menos L 80 millones anuales las Casas Refugio y centros de atención Impulsar la aprobar e implementación la Ley Alerta Morada, con un financiamiento de L 216 millones. Ampliar los Juzgados Especializados en Violencia contra las Mujeres y fortalecer el Ministerio Público. Transformar CREDIMUJER en un programa integral de autonomía económica con un fondo mínimo de L 105 millones Impulsar una Reforma Agraria Integral con perspectiva de genero que asegura la tenencia de la tierra y acceso a tecnología para las mujeres Respaldar la aprobación de la Ley y Política Nacional de Cuidados, asignando al menos el 10% del presupuesto institucional a servicios e infraestructura de Acceso a salud y justicia con enfoque de género Garantizar servicios de salud sexual y Fortalecer la línea 114 Mujer “Vivir sin miedo” y su articulación con el Impulsar la aprobación de una Ley contra la violencia política hacia las mujeres y asegurar el cumplimiento del 15% de la deuda política para el fortalecimiento del liderazgo femenino y una reforma electoral que garantice la participación en condiciones de igualdad a las Nuestro llamado Las mujeres hondureñas representamos más de la mitad de la población y hemos sostenido históricamente la vida y la economía del país. Exigimos a la elite política un compromiso real, medible y con presupuesto, que no quede en promesas vacías ni en discursos electorales. Este pacto no es negociable: es una hoja de ruta para garantizar los derechos de las mujeres y avanzar hacia una Honduras más justa, igualitaria y libre de violencia. 2 de septiembre de 2025 – Tegucigalpa, Honduras Centro de Estudios de la Mujer Honduras (CEM-H), El Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), El Foro de Mujeres Políticas de Honduras (FMPH), Plataforma 25 de Noviembre (P25N), Red de Mujeres Rurales de Honduras (REDMUH), Articulación de Mujeres de la Vía Campesina.
“Ni verga, no hay que darle más poder o autoridad a las mujeres”
Escrito por Claudia Mendoza En colaboración con Paula Servellón Así empezó David Núñez, un comentario que quedó plasmado en la publicación de la página de Facebook de la Comunidad de Mujeres Unidas por Honduras (COMUNH). Sus palabras, cargadas de polémica, son similares a las expresiones del usuario Lion Thovashenko, quien escribió “Vayan a lavar platos viejas borrachas”, o al comentario de Juan Pérez (@juanperezfaed) en la red X, quien afirmó “Viejas pendejas, si no votan es porque nadie las quiere, tienen la mitad en papeletas de elección y quieren más para robar”. ¡Hay muchos más! Estos son solo tres de docenas de comentarios vulgares, cargados de odio y de deslegitimación hacia las mujeres y los derechos que se promulgan a través de las campañas que ha realizado el Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H), el Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), OXFAM-Honduras y la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID). Este conglomerado de organizaciones ejecuta el proyecto Nosotras Construyendo Democracia: Ciudadanía Activa de las Mujeres en Honduras, con el objetivo de Fortalecer la democracia y las políticas públicas a favor de los derechos de las mujeres en Honduras. También, Promover la participación política de las mujeres en procesos democráticos pre y post electorales. Pero alcanzar esos objetivos no es nada fácil. Las redes sociales se han convertido en medios de comunicación globales que han opacado a los medios de comunicación tradicionales, y aunque expanden mensajes que, en casos como este, pretenden contribuir al fortalecimiento de los derechos de las mujeres, chocan con un imponente muro: el desprecio, el descrédito, la deslegitimación, la crueldad y la ignorancia de un porcentaje importante de la comunidad online. La cibermisoginia Con el advenimiento de la internet y el posterior nacimiento de las plataformas sociales, comenzó también el surgimiento de una diversidad de grupos y activistas de toda índole, incluyendo los grupos o comunidades de mujeres organizadas que también encontraron en las redes sociales una forma de visibilizar sus problemas, distribuir mensajes relativos a la reivindicación de sus derechos humanos y colectivos, y al fomento de propuestas que colocan sus objetivos en la discusión público-digital. Sin embargo, las plataformas sociales se convirtieron en una extensión de los espacios presenciales y de los medios de comunicación tradicionales en donde habían sido y siguen siendo atacadas constantemente. A las agresiones que las mujeres reciben en las redes sociales, los expertos le denominan cibermisogonia, y se define como la generación de discursos de odio que reproducen la discriminación, desigualdad y violencia contra las mujeres a través de burlas, insultos o amenazas en las redes sociales[1]. Las plataformas sociales, también llamadas redes sociales, son sitios web y aplicaciones que permiten a los usuarios crear perfiles, conectarse con otras personas, compartir contenido (texto, fotos, videos, enlaces) y participar en grupos o comunidades virtuales desde cualquier lugar del planeta. Esto facilita que la mujer que se atreve a colocar mensajes relacionados con la reivindicación de sus derechos (cuestionando las desigualdades y la violencia que enfrenta este segmento poblacional) sea atacada con crueldad. Muchas mujeres, incluso, han recibido amenazas de muerte. Un ejemplo conocido es el caso de la activista y abogada feminista Lidia Falcón[2], quien ha recibido ataques de odio en redes sociales por su labor en defensa de los derechos de las mujeres y proponer causas feministas. También sobresale el caso de Ophelia Pastrana[3], la científica y activista trans – feminista, quien defiende los derechos de las mujeres, especialmente de las mujeres trans, y promueve la diversidad de género en la ciencia y la tecnología. Ophelia es la primera mujer transgénero naturalizada en México; ha sido duramente atacada en redes sociales por su identidad y por su activismo, en especial por sectores conservadores y grupos antiderechos. ¿Qué tienen en común estas mujeres? Se pregunta Claudia Pedraza Bucio cuando cita el nombre de varias mujeres que han sido objeto de campañas de odio en su ensayo Cibermisoginia en las redes sociodigitales: claves para el análisis desde la masculinidad. La respuesta: El atrevimiento de colocar su voz en el ciberespacio para hablar de discriminación, desigualdad y violencia de género. Pedraza Bucio analiza las agresiones en las redes sociodigitales como un mecanismo de masculinidad que normaliza la violencia de género e inhibe las posibilidades de participación de las mujeres en la discusión pública. También analiza las plataformas sociodigitales como espacios donde convergen múltiples voces, con consensos y disensos que robustecen la discusión pública, pero que a la vez generan prácticas discursivas que atentan contra sectores específicos, como el caso de las mujeres. El espacio digital es una herramienta valiosa para posicionar las voces las mujeres, sin embargo, también se convierte en terreno fértil para que la violencia, la misoginia y la burla se traduzcan en impunidad, sobre todo en países como Honduras donde no se cuentan con marcos normativos protectores que blinden a las mujeres de este tipo de ataques. ¡Las campañas y los ataques! Situémonos en Honduras. Cada vez que las mujeres organizadas en consorcios, alianzas o plataformas, han hecho esfuerzos por visibilizar sus luchas reivindicadoras de derechos en espacios dentro de la sociedad, incluyendo los espacios político-electorales (que históricamente les ha pertenecido a los hombres), los ataques son colosales. Entre el mes de abril y junio de 2025, las organizaciones aglutinadas en COMUNH realizaron varias campañas. La primera estuvo relacionada con la visibilización del proyecto y en ella se destacaron las demandas que engloba la Agenda de las Mujeres y Feministas y los objetivos del proyecto Nosotras Construyendo Democracia: Ciudadanía Activa de las Mujeres en Honduras. Semanas después se realizó otra campaña que promovió el lanzamiento de la Escuela de Liderazgo Interpartidario, una iniciativa que tiene como objetivo promover la participación política de las mujeres a través del fortalecimiento de las capacidades de las aspirantes a cargos de elección popular, en una diversidad de temáticas, entre las que se incluye la formulación de iniciativas de ley ante el Congreso Nacional. También, se lanzó una iniciativa digital que visibilizó los retos que enfrentan las mujeres cuando carecen de condiciones laborales equitativas en relación con los hombres. El
Jóvenes concluyen talleres de ciberactivismo digital para promover la defensa de los derechos de las mujeres
Escrito por Paula Servellón Con determinación y compromiso, más de 20 jóvenes feministas culminaron con éxito los talleres de ciberactivismo digital “Por los derechos de las mujeres”. Este proceso de formación busca fortalecer la participación digital de las jóvenes, posicionar la Agenda de las Mujeres y Feministas de Honduras y convertir el espacio digital una plataforma imprescindible para visibilizar sus derechos y demandas. Estos talleres se realizan en el marco del proyecto “Nosotras Construyendo Democracia: Ciudadanía Activa de las Mujeres en Honduras”. La iniciativa, impulsada por el Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEM-H), el Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), OXFAM Honduras y la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID), tiene como objetivo promover la democracia y promover políticas públicas a favor de los derechos de las mujeres. En un contexto en el cual el 77 %[1] de las mujeres en Honduras ha sufrido violencia digital y donde representan el 54% del padrón electoral para las elecciones generales del 2025, el ciberactivismo se convierte en una herramienta clave para disputar los espacios digitales y exigir respeto, igualdad y derechos. Aunque las redes sociales son espacios donde se construye opinión y se genera debate público, también circulan noticias falsas, discursos de odio, desinformación y comentarios estereotipados contra las mujeres y sus propuestas. Frente al entorno hostil en las plataformas digitales, que desincentiva la participación femenina en política, en causas sociales y en la promoción de políticas públicas sensibles a sus necesidades, el activismo digital se presenta como una vía para resistir y alzar la voz. Durante casi dos meses, las jóvenes participantes, provenientes de diversas organizaciones feministas, se capacitaron en el uso estratégico de las redes sociales para la participación ciudadana con enfoque de género. Entre los temas abordados se citan la creación de mensajes y campañas con narrativas feministas, el ciberactivismo como herramienta de incidencia, la seguridad y protección en línea, así como los principales desafíos del mundo digital. Nazlin García, Coordinadora del Programa de Derechos de las Mujeres de OXFAM Honduras, expresó que el activismo digital contribuirá al fortalecimiento de la democracia porque “permite visibilizar demandas, analizar críticamente los discursos dominantes y monitorear el comportamiento de candidaturas y autoridades.” De esta manera, se puede verificar si se generan propuestas que incluyan las voces y necesidades de las mujeres, construyendo así una democracia verdaderamente inclusiva e igualitaria. Jinny Pineda, una de las jóvenes que participó activamente en el proceso de formación, compartió que una de las principales lecciones aprendidas fue comprender “el alcance incalculable que tienen las redes sociales”, y cómo estas pueden convertirse en una herramienta poderosa para “concientizar a las personas involucradas en los procesos políticos, para que caminemos hacia una verdadera democracia”. Para ella, el impacto que busca lograr con lo aprendido es “sensibilizar a la población para construir un país donde las mujeres sean tomadas en cuenta en todas las decisiones.” Por su parte, Allison Sarmiento destacó que “en redes sociales hemos visto muchos discursos de odio hacia las mujeres, cuando lo único que hemos hecho es informar a la población sobre nuestras demandas”. Ella considera que el ciberactivismo es el canal por donde “las demandas de las mujeres no solo se escucharán en Honduras, sino también a nivel internacional” y contribuir a “lograr que las mujeres vivan libres, seguras y sin violencia”. [1] Estudio de ciberviolencia contra mujeres en Honduras, Centro de Derechos de la Mujer, Enero 2023, https://derechosdelamujer.org/wp-content/uploads/2023/02/Estudio-ciberviolencia-contra-mujeres-2023.pdf, consultado el 14 de julio de 2025
Finaliza con éxito la Escuela de Liderazgo Interpartidario para candidatas a cargos de elección popular
Escrito por Paula Servellón Con gran entusiasmo, más de 20 candidatas de diversos partidos políticos culminaron con éxito la Escuela de Liderazgo Político Interpartidario, una iniciativa de formación impulsada por el Centro de Estudios de la Mujer – Honduras (CEM-H) en alianza con el Foro de Mujeres Políticas de Honduras (FMPH). Estos talleres, parte fundamental del proyecto “Nosotras Construyendo Democracia: Ciudadanía Activa de las Mujeres en Honduras”, buscan fortalecer la participación de las mujeres en la política y promover la igualdad de género en el ámbito democrático. La iniciativa cuenta también con la participación del Centro de Estudios para la Democracia (CESPAD) y OXFAM Honduras, y recibe el respaldo financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Este esfuerzo conjunto refleja el compromiso de diferentes actores en la promoción de liderazgos femeninos sólidos que contribuyan a una democracia más inclusiva y participativa en Honduras. En un contexto político donde las mujeres representan la mayoría de votantes en las elecciones de noviembre de 2025 en Honduras y exigen soluciones concretas tras haber sido invisibilizadas en la agenda pública del país, estos espacios de formación representan una oportunidad para fortalecer el conocimiento en el ámbito político y potenciar su liderazgo, promoviendo su participación en los procesos electorales en igualdad de condiciones con los hombres. Históricamente, las mujeres han enfrentado una diversidad de obstáculos que limitan su participación política, lo que se traduce en una baja representación en espacios importantes para la toma de decisiones como el Congreso Nacional y las municipalidades, en los que se registra un 27% y apenas un 7% de participación de las mujeres, respectivamente. El fin ulterior de esta iniciativa es que las mujeres lleguen a espacios de toma de decisiones desde los que impulsen iniciativas orientadas al desarrollo y el bienestar de las mujeres hondureñas. Foto: CESPAD. Durante casi dos meses, las participantes, provenientes de los departamentos de Comayagua, Francisco Morazán, Cortés y La Paz, se capacitaron en temas fundamentales como la historia del feminismo en Honduras, los derechos humanos y políticos de las mujeres. También, sobre la legislación nacional e internacional que respalda la igualdad de género, como los instrumentos Beijing+5, la Convención Para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW), la Convención para la Erradicación de todas las formas de Violencia Contra la Mujer y el Convenio 169 sobre los derechos de las poblaciones indígenas. Foto: CESPAD. Además, las candidatas adquirieron conocimientos sobre el funcionamiento del Congreso Nacional, las normas parlamentarias y las herramientas para la elaboración de proyectos de ley con perspectiva de género. De igual forma, aprendieron técnicas de negociación, incidencia política y comunicación estratégica, con el fin de ejercer su liderazgo de manera efectiva y generar un impacto positivo. Foto: CESPAD. Los talleres se convirtieron en un espacio de formación, de diálogo y construcción colectiva, donde las candidatas realizaron ejercicios prácticos como la formulación de propuestas, que incluyen estrategias para atender los desafíos que enfrentan las mujeres, identificados en el marco de lo que establece la Política Nacional de la Mujer. También se presentaron propuestas relacionadas con la creación de un pacto de no agresión entre mujeres políticas, iniciativas para promover la participación de la mujer en el interior de los partidos políticos, y propuestas legislativas destinadas a mejorar las condiciones de vida de la población femenina. Foto: CESPAD Según Honorina Rodríguez, integrante del FMPH y coordinadora del proceso formativo, la Escuela fue un paso fundamental para que las candidatas conozcan y comprendan la historia de lucha de las mujeres en el país, que reconozcan su papel en la transformación social y en la construcción de alianzas entre candidatas. “Es importante que las mujeres que aspiran a cargos de elección, en diputaciones y alcaldías, conozcan la agenda de las mujeres, primero para ellas mismas, luego para los espacios donde actúan y, por supuesto, para promover, apoyar y gestionar leyes en beneficio de niñas, jóvenes y mujeres en todo el país”, agregó. Foto: CESPAD. Carmen Maldonado participó activamente en el proceso de formación. Es candidata a diputada por el partido Libertad y Refundación (LIBRE) y al finalizar los talleres expresó, “las mujeres que estamos aquí debemos unirnos y unir a las demás mujeres, para orientarlas y que tomen conciencia de la labor que tenemos que hacer”. Por su parte, Miriam Castillo, candidata a diputada por el Partido Liberal (PL), señaló que “en los espacios políticos hay mucha exclusión hacia la mujer”. Sin embargo, agregó que “al formarse día con día las candidatas pueden llegar a tener un efecto multiplicador en beneficio de la sociedad. Sí marcamos la unidad, podemos marcar la diferencia en el Congreso Nacional para trabajar a favor de los derechos de todas”.
¡Así enfrentan la violencia política las mujeres de las zonas urbanas y rurales de Honduras!
Escrito por René Estrada Descargar informe en PDF 69 años después de que las mujeres conquistaron el derecho al sufragio, en 2022, Xiomara Castro se convirtió en la primera mujer en asumir la presidencia de Honduras. El hecho marca un gran avance en la participación política de las mujeres, sin embargo, casi siete décadas después, persisten retos y desafíos que obstaculizan el pleno acceso a sus derechos políticos y humanos, entre ellos la violencia que enfrentan por ser mujeres. En Honduras, de acuerdo con representantes de organizaciones de mujeres, persiste una cultura patriarcal que promueve estereotipos que asocian a los hombres con la esfera pública y con acceso al poder. Mientras, a la mujer se le encasilla en la esfera privada, doméstica, familiar, de servicio y sin acceso a recursos y menos a poder. Pero, cuando las mujeres participan en política y hacen una ruptura con los roles tradicionales de género, comienza la violencia y la discriminación. Las mujeres organizadas consideran que Honduras es un país pequeño que ha normalizado y tolerado la violencia política contra las mujeres. Pero, las dinámicas que sufren las mujeres de las zonas urbanas y rurales no son precisamente las mismas, aunque se mantengan similitudes y patrones. En ese escenario, se vuelve urgente que desde el Estado y los entes que rectoran los partidos y procesos políticos electorales se avance hacia la mejora de los marcos legales, se estudien y monitoreen las problemáticas, se implementen mecanismos para el acceso a la justicia, y la reparación y prevención de daños que históricamente han ocasionado una deuda política y social con las mujeres. Un “castigo” por romper con el status quo Los datos relacionados con la violencia hacia las mujeres, los femicidios e impunidad son escalofriantes. De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para abril del 2024, Honduras ocupaba el primer lugar a nivel latinoamericano y el quinto a nivel mundial en cuanto a feminicidios. Mientras, según registros de organizaciones de derechos humanos nacionales, impera una tasa de impunidad mayor al 95% en estos casos. La Primera Encuesta Nacional Especializada sobre la Violencia contra las Mujeres y de Niñas de 15 años y más (ENESVMN), del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) del 2022, establece que más de la mitad de las mujeres hondureñas han enfrentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida, ya sea física, psicológica, sexual, o patrimonial y discriminación. Además de la violencia por razón de género, a nivel político, pese a que Honduras cuenta en la actualidad con la primera mujer presidenta del país y la segunda presidenta de la Corte Suprema de Justicia (electa con criterios de paridad de género que lograron que 8 de las 15 personas magistradas fueran mujeres), el panorama de participación no es alentador, aunque ostentan el 54% del padrón electoral. En el Congreso Nacional apenas 35 de los 128 escaños son ocupados por una mujer. Mientras, a nivel local, solo 20 de las 298 corporaciones municipales son dirigidas por una alcaldesa. Esta tendencia se mantiene a nivel de secretarías de Estado: apenas 8 de las 31 son encabezadas por una mujer. Pese a la poca representación de mujeres en espacios de poder y de toma de decisión, en el proceso electoral de 2021 se registró un fuerte aumento en la violencia física, verbal y/o psicológica en contra de la mujer que, de acuerdo al Observatorio Nacional de la Violencia (ONV) del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS), anuló e impidió el pleno ejercicio de sus derechos políticos. La violencia contra mujeres de zonas urbanas “Un político me encerró en contra de mi voluntad por más de una semana, casi secuestrada, en Valle de Ángeles”, testificó una de las mujeres que fue entrevistada para el estudio Impacto de la violencia política hacia las mujeres con enfoque de interseccionalidad. Estudio de caso en las áreas urbana y rural, realizado por el Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD), en el marco del trabajo que realiza junto al Centro de Estudios de La Mujer-Honduras (Cem-H) y el Foro de Mujeres Políticas (FMPH). Estas tres organizaciones conformaron el Consorcio de Mujeres Unidas por Honduras (Comunh), una estructura que tiene como objetivo mejorar la participación de las mujeres en espacios políticos para llegar a una real incursión y erradicar la violencia política hacia las mujeres, con el apoyo del Instituto Nacional Demócrata (NDI, por sus siglas en inglés). La entrevistada pertenece a un grupo de mujeres del sector urbano que forma parte de la esfera política de Honduras y que participaron en grupos focales o cedieron entrevistas para documentar el estudio. El 100% de estas mujeres ha sido candidata a un cargo de elección popular. El estudio, que también se documentó con una encuesta que se aplicó a las participantes, establece que, a nivel urbano, las mujeres que participan en política sostienen relaciones de pareja, son madres, profesionales universitarias, en su mayoría con posgrado; algunas de ellas cuentan con negocios propios. En otras palabras, son personas con responsabilidades múltiples a nivel personal y profesional. Sin embargo, sus logros no las exime de sufrir violencia política en razón de género. Las mujeres que representan a los sectores urbanizados del país, en el ejercicio de sus derechos políticos-electorales, se enfrentan a violencia psicológica, económica, sexual, física y simbólica, esta última tipología de violencia la reciben a través de medios de comunicación y redes sociales. Pero, principalmente, estas mujeres enfrentan abusos de poder por parte de quienes integran las estructuras partidarias. Más en específico, este grupo de mujeres enfrenta violencia ejercida por los “dueños y líderes” de los partidos políticos en los que militan. “Cuando una hace el trabajo de hormiga, saca la lista, ordena el salón, cuando pone las mesas, prepara el pastel, llama a la gente, ahí no pasa nada. Pero cuando esa mujer, que ha servido de hormiga, que ha hecho su trabajo, empieza a pedir un espacio dentro de la toma decisiones, ahí empezamos a estorbar y ahí es donde empieza
Nota de prensa | Presentan estudios sobre la participación política de las mujeres de Honduras, sus avances y desafíos
El Consorcio de Mujeres Unidas por Honduras (COMUNH), una estructura que tiene como objetivo mejorar la participación de las mujeres en espacios políticos para llegar a una real inclusión y erradicar la violencia política hacia las mujeres, presentó dos estudios intitulados, el primero: “Persistencia de obstáculos y desafíos para la participación política de las mujeres en condiciones de igualdad. Actualización Diagnóstico alcances y aplicación de la legislación favorable a la equidad de género en la política”, y el segundo: “Impacto de la violencia política hacia las mujeres con enfoque de interseccionalidad. Estudio de caso en el área urbana y rural”. COMUNH está conformada por el Centro de Estudios de la Mujer–Honduras (CEM-H), el Foro de Mujeres Políticas de Honduras (FMPH) y el Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD). Ambos estudios, que son complementarios y presentan una radiografía de la situación que enfrentan las mujeres (a nivel legislativo y vivencial) cuando incursionan en espacios de participación política, estuvieron a cargo del CESPAD. Persistencia de obstáculos y desafíos para la participación política de las mujeres en condiciones de igualdad. En el 2021, el FMPH realizó un estudio mediante el cual se diagnosticó el alcance y aplicación de la legislación hondureña, favorable a la equidad de género. En el 2024, a través de COMUNH y del CESPAD se realizó una actualización de esos alcances y el avance en la aplicación de la legislación a favor de las mujeres en la política. El estudio hace un análisis de 4 ejes: las políticas de género e igualdad de oportunidades, los recursos del 15 % de la deuda política, la aplicación de la paridad y la alternancia, y la violencia política contra las mujeres por razón de género. Entre las principales conclusiones del estudio se citan la persistencia de un estancamiento en la aplicación de la actual legislación a favor de las mujeres, porque no se presentaron avances visibles respecto al 2021 y 2024. Es decir, la actual legislación se considera una conquista relativa, porque hay diferencias sustantivas entre lo establecido en la normativa y su efectiva implementación. Por otro lado, persiste una subrepresentación de mujeres en cargos políticos; un incumplimiento a la paridad y alternancia en la conformación de las directivas y en las nóminas en las elecciones generales. Asimismo, se insiste en negar los recursos para el fortalecimiento de las políticas públicas a favor de las mujeres y el apoyo para las candidatas. No menos grave, hay una persistencia de la violencia política contra mujeres por razón de género, pese a que es una violación de derechos humanos y uno de los principales obstáculos que enfrentan las mujeres en este ámbito. El estudio, preocupantemente establece que las mujeres se encuentran expuestas durante toda su trayectoria política, a los diversos tipos de violencia, la que se incrementa en la etapa electoral y es creciente en redes sociales y medios digitales. El estudio destaca el rol y el esfuerzo permanente del FPMH y las secretarías de la mujer en la realización de un trabajo fuerte a favor del robustecimiento de los derechos políticos de las mujeres, los aportes desde el CNE y las propuestas e iniciativas de normativas y reformas legales ante el Congreso Nacional. El estudio finaliza planteando una ruta crítica para la transformación e inclusión de las mujeres en el ámbito político, enfocado en el trabajo que debe realizarse en derredor del marco legislativo actual y de las reformas electorales que deben propiciarse de forma urgente. Asimismo, a nivel de los partidos políticos se recomienda la actualización de sus estatutos y reglamentos internos, según lo establecido en la legislación hondureña (garantizar la aplicación paridad y alternaria en las siguientes elecciones); la entrega de los fondos de la deuda política directamente a las secretarías de mujer; el fortalecimiento y respaldo igualitario a candidaturas de mujeres, en todas las fases de las elecciones. La ruta crítica también incluye al CNE y el papel que debe jugar la Unidad de Financiamiento Transparencia y Fiscalización, en el seguimiento a la aplicación de las políticas de género, la elaboración de un reglamento del gasto del 15% de la deuda política, y el fortalecimiento de las políticas públicas de las mujeres. Asimismo, la ruta que debe seguir el Foro Mujeres Políticas de Honduras y la Cooperación Internacional, estructuras inmersas en evitar la conculcación de los derechos políticos de las mujeres. Impacto de la violencia política hacia las mujeres con enfoque de interseccionalidad. Estudio de caso en las áreas urbana y rural. Este estudio se realizó para conocer el impacto de la violencia política contra las mujeres, con enfoque de interseccionalidad, para la comprensión de las dinámicas en los espacios políticos organizativos del área urbana y rural de Honduras. Se enfocó en el análisis de la situación de la participación política de las mujeres, las manifestaciones de la violencia política, y el impacto y acceso a la justicia. Entre otros aspectos, concluye que las mujeres que participan en política, tanto en lo rural y urbano, enfrentaron todas las formas de violencia política por ser mujeres, a lo largo del ciclo electoral y en su desempeño como funcionarias. La violencia que enfrentan se origina en los estereotipos culturales sobre el rol de las mujeres en el cuidado de la casa, el esposo y la familia. Al romper con este mandato de género, las mujeres políticas son consideradas como mujeres que ejercen prostitución o prepago; en ambas zonas, las mujeres se enfrentan al estereotipo relacionados con que la política es para los hombres y no para las mujeres. Las mujeres consultadas dijeron que, en lo interno de los partidos políticos, en los períodos de las elecciones primarias, la violencia política en su contra se exacerba, y cuando se definen las candidaturas enfrentan violencia de los opositores, comunidades, líderes sociales, religiosos y generadores de opinión. En ese contexto, las mujeres denunciaron la ausencia de mecanismos de vigilancia y sanciones desde el Estado, que se convierten en un obstáculo para la aplicación de los mecanismos de acción positiva existentes, como la paridad, alternancia, asignación presupuestaria y
Finaliza la Escuela de Formación Feminista
106 mujeres de distintas regiones del país, que se postularán a cargos de elección popular por primera vez, y otras que ya han tenido experiencias en política, concluyeron los módulos de la “Escuela de Formación Feminista” que se instituyó, precisamente, para fortalecer las capacidades de las mujeres hondureñas que aspiran a irrumpir en el ámbito político. Durante casi dos meses, estas mujeres, provenientes de los departamentos de Atlántida, Comayagua, El Paraíso, Olancho, Valle, Ocotepeque, Lempira, Choluteca, Santa Bárbara, Intibucá y Francisco Morazán, acudieron al llamado que hizo el Foro de Mujeres políticas (FMP), una organización que en conjunto con el Centro de Estudio para la Democracia (Cespad) y el Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (Cem-H), conforman el Consorcio de Mujeres Unidas por Honduras (Comunh). Comunh es una estructura que tiene como objetivo mejorar la participación de las mujeres en espacios políticos para llegar a una real incursión y erradicar la violencia política hacia las mujeres. Y en ese marco, con el apoyo financiero del Instituto Nacional Demócrata (NDI), una de las actividades previstas por Comunh es fortalecer el conocimiento y las capacidades de las mujeres hondureñas vinculadas a la política. Por eso, estas mujeres coincidieron en el marco de la implementación de la Escuela de Formación Feminista, una estructura que periódica y permanentemente capacita a las mujeres vinculadas a la política, porque el objetivo de Comunh es lograr que accedan a los espacios de toma de decisiones en el ámbito político, con conocimiento y en igualdad de condiciones que los hombres. Los temas Los módulos de formación estaban dirigidos a precandidatas a diputadas para el periodo 2025. Temáticas como la Legislación Nacional e Internacional (Beijin-5, Convención Para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer, CEDAW; Convención para la Erradicación de todas las formas de Violencia Contra la Mujer, Belén Do Pará; Convenio 169 en relación con derechos de las poblaciones indígenas), poder, autonomía, técnicas de negociación, discurso, resolución de conflictos, incidencia política, comunicación, visibilidad de las mujeres, derechos humanos y políticos de las mujeres, entre otras, fueron las temáticas que se abordaron en las jornadas de capacitaciones. “Saber que solo hay 35 mujeres en el Congreso Nacional, que equivale a un 27.3% de participación de las mujeres, me impulsa más a querer participar porque en ese espacio se adoptan temas importantes de país”, dice Sandra Vásquez, integrante del partido Salvador de Honduras (PSH), quien sin pensarlo dos veces se movilizó desde su natal departamento de Yoro, para participar en los módulos que se realizaron en el municipio de El Progreso. Muchas agradecieron el conocimiento adquirido en este tipo de espacios porque los consideran importantes y regularmente inexistentes. “Sobre violencia política aquí hemos aprendido cuáles son los canales para no sentirnos minimizadas, afectadas de manera sicológica. Nos enseñaron como se debe presentar un proyecto de ley”, acotó Vásquez. Gissela Álvarez es integrante del partido liberal y llegó desde Gracias a Dios a recibir estos procesos de formación porque quiere conocer sobre el escenario al que se enfrentará, si llega a convertirse en diputada por ese departamento. “En este taller hemos tenido conocimiento, nos hemos dado cuenta de muchos derechos que desconocíamos. Esperamos que se sigan dando a nivel nacional para que las mujeres nos involucremos y seamos las que también tomemos decisiones para el país”. Honorina Rodríguez es integrante del Foro de Mujeres Políticas y una de las coordinadoras de estos procesos de formación. Ella considera que, “una de las cosas que valoro como positivo de los módulos es que ellas hayan podido compartir juntas, en el marco de los principios establecidos porque no se trata de partidos políticos, no confrontamos entre nosotras y, al contrario, lo que se busca es que cuando estén en esos espacios se unan y luchen a favor de los derechos de las mujeres”. De cara a las próximas elecciones generales, muchas mujeres en Honduras, en diversas regiones, aspiran a participar en espacios políticos, sin embargo, “llegan a esos espacios sin tener un mínimo de conocimiento sobre temas importantes como la forma en cómo se legisla y se presentan iniciativas de ley en el Congreso Nacional”, agregó Rodríguez. Por eso, con ayuda de conocedoras de la materia, en los módulos de formación se enfatizó en la forma en cómo se presentan iniciativas de leyes y otras denominaciones de normativas mediante las que ellas, en caso de convertirse en diputadas, podrán presentar en el seno del Congreso Nacional. “Esto es ganancia. No es lo mismo la situación que enfrentaron las mujeres que llegaron al Congreso Nacional que no conocían nada y tampoco tuvieron espacios previos de formación, como en el caso de este grupo que ya sabe a qué se enfrentará, se han conocido en los procesos de formación y van con un mínimo de alianzas construidas”, enfatizó. Puntualizó que “el objetivo de los módulos es que lleguen mujeres al Congreso Nacional con consciencia sobre las necesidades específicas de la población, con énfasis en las mujeres porque son mujeres y debemos ayudarnos”. El Cem-H es una organización feminista que promueve y defiende los derechos de la mujer hondureña desde hace más de 30 años. El Cespad es un tanque de pensamiento y organización social que trabaja en la transformación democrática de Honduras. El Foro de Mujeres Políticas incide ante partidos políticos e instancias de poder para posicionar la voz de las mujeres en el ámbito político. COMUNH cuenta con la asistencia técnica y financiera del Instituto Nacional Demócrata, NDI por sus siglas en inglés.
Mujeres hondureñas que aspiran a participar en política se capacitan
Le denominan la “Escuela de Formación Feminista” y fue creada para fortalecer las capacidades de las mujeres hondureñas que aspiran a incursionar en política. En este espacio han coincidido mujeres de diversas regiones del país y sin distingos de ninguna naturaleza, pues el objetivo es común: acceder a la toma de decisiones en el ámbito político, con conocimiento y en igualdad de condiciones que los hombres. La Escuela Formación Feminista es impulsada por el Centro de Estudios de la Mujer – Honduras (Cem-H) y el Foro de Mujeres Políticas de Honduras (FMPH), organizaciones que en asocio con el Centro de Estudio para la Democracia (Cespad), conforman el Consorcio de Mujeres Unidas por Honduras (COMUNH). Para Honorina Rodríguez, una emblemática luchadora a favor de la reivindicación de los derechos de las mujeres e integrante del FMPH, “la importancia del fortalecimiento de capacidades, de generar conocimiento en mujeres políticas y sobre todo en las mujeres que son pre candidatas a cargos de elección popular como las diputaciones, es urgente y necesario”. De allí que el objetivo de la Escuela es “Fortalecer capacidades de mujeres políticas, precandidatas a diputadas respecto a derechos humanos y políticos de las mujeres, desde la aplicación de la equidad de género, para un ejercicio de poder desde el conocimiento y la consciencia”. Más en detalles, se pretende lograr que las mujeres participantes se apropien de la información sobre derechos humanos y políticos, obtengan conocimiento sobre la incidencia política, se visibilicen y comuniquen desde una perspectiva de género. ¿A quiénes va dirigida la Escuela? El Cem-H y el FMPH lograron conjuntar mujeres de los departamentos de Comayagua, Olancho, Ocotepeque, El Paraíso, Valle, Choluteca, Lempira, Santa Bárbara, Atlántida, Francisco Morazán e Intibucá. El objetivo es capacitar 106 mujeres precandidatas a diputadas que acudieron al llamado. El proceso de formación plantea contenidos dirigidos a precandidatas a diputadas para el periodo 2025, en temas como Derechos Humanos y Políticos de las Mujeres, Legislación Nacional e Internacional (Beijin-5, Convención Para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer, CEDAW; Convención para la Erradicación de todas las formas de Violencia Contra la Mujer, Belén Do Pará; Convenio 169 en relación con derechos de las poblaciones indígenas), poder y autonomía. De igual forma, durante los módulos que se desarrollan en la actualidad, las participantes han conocido sobre técnicas y funcionamiento legislativo, normas parlamentarias, elaboración de proyectos de ley desde la perspectiva de las mujeres. No menos importantes, también se han formado en incidencia política, técnicas de negociación, persuasión y discurso; diálogo y resolución de conflictos. Finalmente, las aspirantes a convertirse en diputadas del Congreso Nacional, tuvieron acercamientos a técnicas de comunicación para visibilizar (campañas) su propia imagen a través de las redes sociales, las aplicaciones y diversos recursos que ofrece en mundo del internet. Para el desarrollo de los módulos, las participantes se dividieron en grupos en regiones. Proveniente de diversas ciudades y departamentos, un primer grupo está siendo capacitado en Tegucigalpa (Francisco Morazán), el segundo en Siguatepeque (Comayagua), mientras el tercero en El Progreso (Yoro). “Crear consciencia de las mujeres para las mujeres” Los módulos de formación están dirigidos a precandidatas a diputadas. Por esa razón, mucho del contenido está orientado a formar a las mujeres que aspiran a llegar al Congreso Nacional, sobre el funcionamiento de la gestión legislativa con perspectiva de género. Los módulos de formación están dirigidos a precandidatas a diputadas. Por esa razón, mucho del contenido está orientado a formar a las mujeres que aspiran a llegar al Congreso Nacional, sobre el funcionamiento de la gestión legislativa con perspectiva de género. De esta manera se asegura a que las mujeres lleguen a la masa crítica, en amplio número a los espacios de toma de decisiones), y que esas decisiones favorezcan sus derechos que históricamente han sido vulnerados. “Se trata de crear consciencia de las mujeres para las mujeres”, dice Rodríguez, refiriéndose a la importancia del conocimiento que deben adquirir las mujeres que quieren convertirse en diputadas, sobre iniciativas de ley fundamentales para los derechos de las mujeres, la niñez y otros sectores históricamente abandonados en el país. “La mayoría de las mujeres llegan a la toma de decisiones, pero adoptan decisiones como hombres. La formación es importante, porque si llegan con conocimientos sobre el contexto de estos sectores, la forma en cómo legislar a su favor, mediando conciencia y compromiso, otra cosa será”. Las participantes en los procesos de formación hicieron ejercicios de construcción de al menos 9 proyectos o iniciativas de ley que podrían ser sometidas al Congreso Nacional, en temas relacionados con las mujeres y niñez. “Ha sido rica la jornada. Han surgido propuestas para prevención de embarazos en niñas y adolescentes; reformas al Código Penal relacionadas con delitos que tienen que ver con las mujeres y niñez y el endurecimiento de penas. Un ejemplo son las sanciones por violencia contra las mujeres, femicidios, delitos a los que en la gestión gubernamental anterior se les bajó la pena”, acotó Rodríguez. Los procesos de formación han tenido un fuerte componente de ejercicios prácticos, relacionado con la forma en cómo las mujeres deben hace incidencia política (diálogo, negociación, visibilidad) en un mundo liderado por hombres y con privilegios para los hombres. “Estamos haciendo estas jornadas porque no queremos que pase lo mismo que hasta ahora: hay una cantidad de diputadas, pero con escaso conocimiento y reconocimiento legislativo sobre derechos humanos de la población”, puntualizó la entrevistada.